A falta de un acuerdo en el Congreso de EE.UU. sobre su financiación, la Administración Federal de Aviación (FAA) entrará hoy en un cierre parcial que dejará a 4.000 personas sin trabajo y costará al Gobierno 200 millones de dólares semanales.

La agencia deberá suspender parte de sus actividades la medianoche del viernes (04.00 GMT del sábado), cuando caduca la legislación por la que el Congreso autorizaba sus operaciones y determinaba sus fondos.

La Cámara de Representantes y el Senado cerraron hoy sus sesiones sin alcanzar un acuerdo para aprobar una nueva legislación a corto plazo, lo que deja a la agencia sin fondos para seguir operando de forma integral.

Aunque los aeropuertos seguirán abiertos y los controladores aéreos continuarán en sus puestos, el Gobierno deberá paralizar proyectos de construcción de aeropuertos por valor de 2,5 millones de dólares, tal y como advirtió en un comunicado el secretario de Transporte, Ray LaHood.

Además, perderá su autoridad para recolectar impuestos federales a través de los billetes de avión, lo que causará unas pérdidas de unos 200 millones de dólares semanales, calculó LaHood.

Eso podría abaratar los precios de los pasajes, según señaló la Asociación de Transporte Aéreo, que estima que los impuestos federales ascienden a 61 dólares en un billete de ida y vuelta de 300 dólares.

Los ingresos de impuestos federales financian además los sueldos de unos 4.000 trabajadores de la agencia, que se verán ahora suspendidos de empleo y sueldo hasta que el Congreso alcance un nuevo acuerdo.

En un comunicado, LaHood se mostró "muy decepcionado" por la incapacidad del Congreso de alcanzar hoy un acuerdo al respecto.

"Debido a su falta de acción, los aeropuertos estatales no podrán trabajar en sus proyectos de construcción, y demasiada gente no tendrá una nómina. Esta no es manera de gestionar el mejor sistema de aviación en el mundo", dijo el secretario de Transporte.

La mayoría de los trabajadores afectados reside en Nueva Jersey, Nueva York, California, Georgia, Oklahoma, Texas, Washington, Illinois y el Distrito de Columbia, donde se encuentra la capital.

Además, la FAA no tendrá permiso para enviar algunos fondos a estados como Florida, que no recibirá más de 40 millones de dólares, o California, que se quedará sin unos 38 millones.