El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, instó hoy a todos los sectores de la sociedad civil en Haití y a la comunidad internacional a que apoyen los planes de reconstrucción que adelanta el presidente haitiano, Michel Martelly.

En un comunicado divulgado por la OEA, Insulza, además, expresó su fuerte respaldo a la labor de la Comisión Interina para la Reconstrucción de Haití (CIRH), que mantuvo una reunión hoy en Puerto Príncipe.

Durante el encuentro, en el que participaron los copresidentes de la comisión el saliente primer ministro de Haití, Jean-Max Bellerive, y el expresidente de EE.UU., Bill Clinton, Insulza dijo que la situación en el país exige un "gran acuerdo nacional" que respalde la planificación de la CIRH para la reconstrucción tras el terremoto de enero de 2010, y para el fortalecimiento democrático.

Insulza señaló que Martelly, quien juró el cargo en mayo pasado, encara una etapa "marcada por grandes desafíos" que obligan al Ejecutivo y Legislativo a pactar acuerdos para fortalecer la gobernabilidad en Haití.

En aras del desarrollo económico, Haití requiere de un acuerdo nacional para avanzar en temas básicos como la reforma educativa y la formulación de políticas públicas sobre este y otros temas, consideró Insulza, quien ayer se entrevistó en privado con Martelly y Clinton en la sede del Ejecutivo local.

El presidente del país no ha logrado establecer su Gobierno, debido a que no ha conseguido una mayoría suficiente para legitimar a su candidato a primer ministro.

Insulza reiteró hoy el compromiso de la OEA de apoyar a Haití en proyectos de "gran envergadura", como los registros civil y electoral, y de impulsar el catastro de la propiedad, con el objetivo de "fortalecer la institucionalidad democrática" y fomentar la inversión extranjera y la consiguiente creación de empleos.

Asimismo, instó al sector privado a "comprometerse con los planes de desarrollo" del Gobierno de Martelly, por considerarlo una herramienta clave para el repunte económico de Haití.

También pidió "perfeccionar la canalización de los recursos de la cooperación internacional", por considerarlos "elementales para la reconstrucción".

La CIRH, conformada por 34 expertos, es responsable del desembolso de 5.500 millones de dólares en fondos comprometidos para el proceso de reconstrucción en Haití tras el potente terremoto que asoló la capital y otras localidades en enero de 2010 y que dejó más de 300.000 muertos y 1,5 millones de damnificados.

Sin embargo, en abril pasado, un informe de la Oficina de Supervisión del Gobierno (GAO) de EE.UU. cuestionó la capacidad de la comisión de ayudar a ese país a resurgir de los escombros.