La aspirante a la candidatura republicana para la presidencia de EE.UU. Michelle Bachmann rechazó hoy que las migrañas que sufre sean una amenaza a su posible desempeño al frente de la Casa Blanca y afirmó sentirse "muy bien".

"Tengo una agenda muy apretada. Me siento muy bien. Ya he respondido a eso", dijo Bachmann en un acto de campaña en Iowa, donde aterrizó anoche tras asistir a una votación en el Congreso en la capital estadounidense.

En los últimos días, varios medios de comunicación estadounidenses han publicado supuestos casos en los últimos años en los que la congresista republicana por Minnesota tuvo que dejar de acudir a varias sesiones o actos de campaña debido a los fuertes dolores de cabeza que sufre.

Por su parte, el equipo de campaña de Bachmann salió también al paso de estas revelaciones y publicó hoy una carta del médico Brian Monahan a la congresista, en la que afirma que "sus migrañas ocurren de manera infrecuente y tienen factores desencadenantes de los que es consciente y sabe cómo evitar".

"No precisa mi atención médica acerca de las migrañas, si hace uso de dos medicamentos comúnmente utilizados como terapia", agregó la misiva el doctor.

Un día antes, la presidenciable y adalid del movimiento popular conservador del Tea Party había emitido un comunicado en el que insistía en que su "capacidad para funcionar de manera efectiva nunca había sido impedida por migrañas" y no afectarán a su capacidad "para servir como comandante en jefe" del Ejército estadounidense, si llega a la presidencia.

Asimismo, Alice Stewart, una portavoz de la campaña presidencial de Bachmann, señaló que la congresista "tiene una difícil agenda, con entre seis y siete eventos al día con temperaturas de casi 40 grados centígrados y nunca se ha perdido un acto debido a una migraña".

Según las últimas encuestas, Bachman aparece en el segundo lugar de las preferencias de los votantes republicanos, solo superada por Mitt Romney, exgobernador de Masachusets.