El mandatario de Chile, Sebastián Piñera, dijo hoy que despejar las dudas que rodean la muerte de los exgobernantes de este país es una "prioridad" para su Gobierno, después de que se confirmara científicamente que el presidente Salvador Allende se suicidó el 11 de septiembre de 1973.

"Para nuestro Gobierno, esclarecer todas las muertes, especialmente cuando hay circunstancias que puedan insinuar la participación de terceros, y muy especialmente cuando se trata de expresidentes de la República, constituye una prioridad y un compromiso", dijo Piñera en una comparecencia de prensa.

Por este motivo, indicó Piñera, el Ejecutivo chileno presentó una querella criminal con el fin de colaborar en el esclarecimiento de la muerte en 1982 del exmandatario Eduardo Frei Montalva, que la Justicia investiga si fue un homicidio ordenado por la dictadura.

"Hubiéramos hecho lo mismo en el caso de Salvador Allende si hubiera indicios o presunciones de que en esa muerte hubo participación de terceros", sostuvo Piñera.

El mandatario recordó, sin embargo, que el resultado de un informe difundido hoy por el Servicio Médico Legal (SML) concluye que el Allende se quitó la vida durante el golpe de Estado de Augusto Pinochet, tal como sostenía la versión más conocida, defendida también por su familia.

Este informe, encargado por la Justicia, fue elaborado por el SML y cinco expertos extranjeros, con la colaboración de la Policía de Investigaciones.