La canciller alemana, Angela Merkel, se encuentra en el momento más bajo de popularidad desde 2006, mientras crece la preocupación ciudadana en el país por la crisis de la deuda en la zona del euro, según un sondeo del instituto Forsa publicado hoy.

En el caso de que se celebrasen este fin de semana elecciones directas a la jefatura del Gobierno en Alemania, Merkel obtendría un 36 %, tres puntos menos que la semana pasada y su nivel más bajo desde noviembre de 2006.

Su potencial rival del Partido Socialdemócrata (SPD), el exministro de Exteriores Frank-Walter Steinmeier, obtendría un 35 %, de acuerdo con ese sondeo.

La encuesta, difundida por el semanario "Stern", recuerda no obstante que hasta ahora no está decidido quién será el candidato del SPD en la lucha por la cancillería, en las generales previstas para 2013.

En caso de ser designado el exministro de Finanzas Peer Steinbruck, el porcentaje de partidarios de la canciller sube al 39 %, frente al 37 % que se decanta por ese eventual rival socialdemócrata.

El mismo instituto demoscópico refleja en su sondeo la creciente preocupación de los ciudadanos alemanes por la crisis de la deuda en los países periféricos de la eurozona.

Un 47 % de los encuestados considera que la situación empeorará -un punto más que la semana anterior-, frente al 19 % que contempla la situación con optimismo -una semana atrás, el porcentaje de "optimistas" era del 26 %-; el resto no tiene una opinión definida al respecto.

El instituto atribuye esta creciente tendencia pesimista a la incertidumbre persistente sobre la deuda griega y la indefinición de las medidas a adoptar frente a ésta.