Earl Anthony Wayne, propuesto por el presidente Barack Obama como próximo embajador de Estados Unidos en México, apostó hoy por la continuidad de la Iniciativa Mérida contra el narcotráfico, más allá de los comicios de 2012.

Durante su audiencia de confirmación en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Wayne dijo que, pese a las críticas en torno a la Iniciativa Mérida, los líderes políticos en México coinciden en que hay "un fuerte consenso" sobre la urgencia de continuar el combate a los narcotraficantes.

"Ha habido críticas (por la violencia), pero no he escuchado de otra alternativa para tener en cuenta hacia adelante", señaló Wayne, tras un intercambio con el senador demócrata Bob Menéndez.

Agregó que si logra la confirmación en el pleno del Senado, buscará reunirse con los diferentes "actores políticos" de México, tras las elecciones de 2012, para analizar formas de estrechar la cooperación bilateral.

En ese sentido, en la audiencia de casi dos horas, Wayne dejó en claro que la seguridad ciudadana de los funcionarios estadounidenses desplazados en México será su "prioridad principal".

La Iniciativa Mérida es un plan de seguridad regional ideado bajo la presidencia de George W. Bush y puesto en marcha en 2008, que ofrece fondos estadounidenses a México, Centroamérica, Haití y la República Dominicana para combatir al narcotráfico y el crimen organizado.

Según el Departamento de Estado, los cuatro pilares de la Iniciativa Mérida son el desmantelamiento de grupos del crimen organizado; el fortalecimiento de las instituciones; la construcción de una frontera "para el siglo XXI", y el fortalecimiento de las comunidades.

Pero el plan no ha estado libre de críticas, sobre todo porque, ante la magnitud de la narcoviolencia en México, la entrega de equipos y demás recursos no fluye con suficiente celeridad.

Según Wayne, además de ofrecer capacitación a más de 13.000 funcionarios de seguridad en México en los últimos tres años, Estados Unidos también ha entregado a ese país once helicópteros, sistemas de computación y equipos para la vigilancia en la frontera.

A una pregunta del senador Menéndez, Wayne dijo que otra de sus prioridades al instalarse en Ciudad México será evitar una repetición de fallidos operativos encubiertos como "Rápido y Furioso", que permitió el trasiego ilegal de cerca de 2.000 armas de alto calibre a México.

Wayne se describió como un "firme creyente" del papel que juega un embajador y cree en la necesidad de mantener la transparencia en las operaciones policiales, incluso antes de que sean emprendidas por las agencias federales.

La audiencia también abarcó otros temas de la agenda bilateral, incluyendo el tráfico de personas, la ausencia de una reforma migratoria en EE.UU., y las futuras relaciones con el Gobierno mexicano.

El Congreso tiene previsto realizar su receso legislativo el próximo 6 de agosto y, ante la fijación sobre el aumento del límite de la deuda, es poco probable que el Senado vote sobre la confirmación de Wayne en el cargo antes de esa fecha.