El futuro ministro de Defensa de Uruguay, el exguerrillero Eleuterio Fernández Huidobro, expresó hoy su deseo de cerrar "heridas abiertas" del pasado, en alusión a la etapa de la dictadura, aunque admitió que va a ser "difícil" rehacer la relación entre las Fuerzas Armadas y la sociedad.

En una entrevista con la emisora de radio El Espectador, Fernández Huidobro dijo que tratará de "hacer comprender a la población en general que los problemas de defensa son mas civiles que militares".

"A su vez, los militares tienen que comprender lo mismo", agregó el futuro ministro, que asumirá el cargo el próximo martes en lugar del también exguerrillero Luis Rosadilla, de 57 años y que renunció por motivos de salud después de un mes y cuatro meses al frente de la cartera de Defensa.

Fernández Huidobro, de 69 años, es consciente de que "durante muchos años hubo una especie de separación forzosa" entre los ciudadanos y los militares, a raíz sobre todo de la dictadura (1973-1985), "un conflicto" en su opinión "mal terminado, que se arrastra todavía".

"Esos problemas que provienen del pasado reaparecen creando una conflictividad permanente", recalcó el ex integrante de los tupamaros, una guerrilla que combatió a varios gobiernos constitucionales previos al Gobierno de facto y cuyos miembros fueron torturados en la cárcel por los militares golpistas.

Como ya demostró en su anterior cargo de senador, Fernández Huidobro "es partidario de mirar para adelante" con el argumento de que los uruguayos están "determinados por el futuro y no por el pasado".

El futuro ministro renunció al Senado por su desacuerdo con un proyecto del bloque oficialista de izquierdas Frente Amplio para anular la Ley de Caducidad, que dejó impunes los crímenes de Estado durante la dictadura, por considerarlo inconstitucional, pues entre otras cosas vulneraba los dos referendos que ratificaron aquella normativa en 1989 y 2009.

Fuentes militares consultadas por Efe indicaron hoy que su nombramiento en Defensa generó "expectativas muy favorables en todas las Fuerzas Armadas" y entre los militares en retiro, que en la práctica ejercen de portavoces de sus ex compañeros.

"Lo respetan los círculos de militares retirados" porque, al haber combatido contra el Ejército con la guerrilla "entiende los códigos y conoce en profundidad el funcionamiento de la institución castrense", explicaron.

Como parte del nuevo talante que quiere darle al estamento militar, Fernández Huidobro abogó también por profundizar el plan gubernamental de destinar tropas a la policía para hacer frente al incremento de la delincuencia en los últimos años.

Según el ex senador, las nuevas tecnologías armamentísticas hacen que cada vez se requiera de menos personal, por lo que los soldados, además de apoyar en la lucha contra el crimen, van a ser enviados a custodiar cárceles.

"Como van a sobrar, para no generar el problema social que se generaría dejándolos sin trabajo, se refuerza al Ministerio del interior, que sigue tendiendo que hacer mucho trabajo de infantería", explicó.

El Ministerio del Interior lanzó recientemente un llamado a los efectivos castrenses para ocupar más de medio millar de puestos de agentes policiales y bomberos.

Por otra parte, el exguerrillero prefirió no pronunciarse sobre la investigación abierta el año pasado en la Armada por ventas fraudulentas y que causó la destitución de cuatro oficiales y la salida del comandante en jefe de esa fuerza, Oscar Debali, aunque aclaró que "no es un tema del pasado".