El presidente del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), Eduardo Doryan, renunció hoy al cargo para "rendir cuentas" sobre su gestión desde 2006 a 2010 al frente de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), que sufre una grave crisis financiera.

La renuncia de Doryan fue anunciada por la presidenta costarricense, Laura Chinchilla, quien aseguró que el funcionario quiere "rendir cuentas" sobre su gestión en la CCSS y no perjudicar al ICE.

"Él entiende que dada la magnitud de esta discusión que tendrá que tener lugar en el país, deberá dedicar esfuerzos y energía a fundamentar las explicaciones respectivas, está en la mejor anuencia de rendir cuentas ante cualquier instancia que así lo requiera", afirmó la presidenta.

Doryan ha sido criticado por su labor al frente de la CCSS, especialmente por los incrementos en personal y gastos, lo que pudo haber influido en el déficit actual de la institución.

Chinchilla calificó la dimisión de Doryan como un "gesto de enorme madurez y consideración con los intereses nacionales".

"Su salida va en la dirección correcta de procurar que Costa Rica se concentre y podamos seguir avanzando en lo que resulta más urgente: la búsqueda de soluciones a los problemas de la Caja", expresó la mandataria.

El lugar de Doryan al frente del ICE, principal operador de electricidad y telecomunicaciones en el país, lo tomará a partir del próximo lunes el actual ministro de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (MINAET), Teófilo de la Torre, quien deberá renunciar a esa cartera.

La presidenta recordó que el ICE se encuentra en un proceso de apertura a la competencia privada en telecomunicaciones, por lo que la renuncia de Doryan pretende evitar "elementos de distracción" en esa coyuntura.

En el marco de la crisis financiera de la CCSS los sindicatos del sector salud convocaron a una huelga indefinida que ya cumple dos días.

La CCSS indicó hoy que solo el 5,8 % de los trabajadores de la institución se han unido a la huelga y que si bien se han afectado algunos servicios en hospitales y clínicas del país, ningún centro médico se ha paralizado.

Los sindicatos reclaman que el subsidio por licencias de salud de los trabajadores del seguro social les cubra todo el salario, y no una parte, como ordenó hace unas semanas la Procuraduría General de la República.

Además, exigen que el Gobierno pague una deuda de 845 millones de dólares que mantiene con la Caja.

Este año, la CCSS cerrará con un déficit de 180 millones de dólares, por lo que el Gobierno anunció la semana pasada que pagará 166,3 millones para evitar que se acreciente la crisis en la institución.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) presentó el pasado viernes un estudio sobre la situación financiera de la CCSS en el que recomendó ejecutar un plan de contención del gasto.