El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás, desvinculó hoy en Barcelona el proceso de negociaciones con Israel para alcanzar un acuerdo de paz del posible reconocimiento por parte de las Naciones Unidas del Estado palestino el próximo septiembre.

"Pase lo que pase y sea cual sea la reacción y el resultado de nuestro acto en las Naciones Unidas, nosotros sabemos fehacientemente que vamos a volver a la mesa de las negociaciones para poder alcanzar las mejores soluciones con los israelíes", dijo Abás ante la prensa tras su encuentro con el secretario general de la Unión por el Mediterráneo (UpM), Youssef Amrani.

La ANP pedirá el reconocimiento en septiembre del Estado palestino por la ONU, ya sea por parte de la Asamblea General, que lo reduciría a una simple resolución sin validez jurídica, o del Consejo de Seguridad.

En este último caso, y pese al esperado uso de los Estados Unidos del derecho a veto en el Consejo, Abás dijo que todavía "no hay una postura oficial" estadounidense.

En el caso del voto español en la Asamblea, el presidente palestino no entró en detalles sobre lo tratado en su encuentro de hoy con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y se remitió a la postura de la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez.

"Apoyan la iniciativa de la Autoridad Palestina de presentar el proyecto en la ONU", señaló Abás.

El dirigente palestino se refirió a que "hay 117 países que reconocen el Estado palestino", con lo que a priori se lograría un reconocimiento de la Asamblea General.

La visita de Abás hoy en Barcelona se considera el primer acto de perfil político que acoge el Palacio de Pedralbes, sede de la Unión por el Mediterráneo, ahora regida por el marroquí Youssef Amrani como nuevo secretario general desde el pasado 5 de julio.

El presidente palestino subrayó el potencial que este programa de colaboración supranacional tiene para avanzar en "la paz y la seguridad" en el Mediterráneo, además de agradecer que el primer proyecto concreto de la Unión por el Mediterráneo sea la desalinización de agua para los habitantes de la franja de Gaza, como se selló en junio.

El secretario general de la UpM, Youssef Amrani, reiteró que el organismo está buscando financiación para el proyecto en fondos de inversión y en bancos, aunque no concretó qué países miembros invertirán.

El proyecto de desalinización, respaldado por todos los 43 miembros de UpM, incluido Israel, debe abastecer a 1,6 millones de palestinos, costará 300 millones de euros y servirá cien millones de metros cúbicos de agua potable al año, aunque Amrani cree que dará también "alcance político y visibilidad estratégica".

En la comparecencia ante los medios, Amrani destacó la presencia de diputados palestinos e israelíes en la secretaría general de la UpM como "testigo de que todos podemos trabajar conjuntamente para conseguir la paz en la región" y aseguró que el organismo contribuirá en el "proceso de transición" en la región.