El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, nombró hoy a Richard Cordray como director de la Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB), la nueva agencia consagrada a evitar que se repitan los "abusos" que llevaron a la crisis.

De ser confirmado por el Senado, Cordray, ex fiscal general del estado de Ohio, estará al frente de la agencia que abre sus puertas este jueves, casi un año después de que el Gobierno la creara en septiembre de 2010.

"La crisis económica que comenzó en 2008 no fue el resultado de ciclos económicos normales. Fue el producto de abusos y de la falta de regulaciones inteligentes", aseguró hoy Obama en una alocución en la Casa Blanca junto a Cordray.

"No vamos a cruzarnos de brazos y esperar que eso no pase de nuevo. Por eso es tan importante esta oficina", subrayó el presidente, que añadió que la agencia se esmerará en proteger a las familias de clase media.

Pensada como un "guardián" de los consumidores en el ámbito financiero, la misión de la CFPB será la de ofrecer información clara y prevenir prácticas abusivas y engañosas por parte de las entidades financieras.

Cordray, de 52 años, lleva seis meses trabajando en el proyecto de agencia, al frente de un equipo dedicado a revisar el cumplimiento de la ley por parte de los gigantes de Wall Street.

Reemplazará al frente de la agencia a Elizabeth Warren, designada hace un año por Obama para liderar el trabajo preparatorio que pusiera en marcha la oficina y que en pocos meses se ha ganado la enemistad de legisladores republicanos y líderes de los grupos de presión bancarios.

Warren fue definida por el presidente como "la voz más importante en la defensa de los consumidores del país".

Graduado en derecho por la Universidad de Chicago y con una larga experiencia como abogado y responsable del Tesoro de Ohio, Cordray cuenta con la aprobación de sindicatos y los grupos de consumidores, pero también con la animadversión de banqueros y gigantes financieros.

"Hay un ejército de abogados y grupos de presión que ha gastado decenas de millones de dólares este año para deshacer el progreso que hemos hecho. No vamos a permitir que eso ocurra", aseguró Obama.

La creación de la nueva agencia estaba prevista en la reforma financiera que el mandatario firmó en julio de 2010 para enviar a las grandes firmas de Wall Street el mensaje de que "no pueden volver al mismo comportamiento que nos metió en la crisis", recordó el presidente.

En ese sentido, la Oficina de Protección Financiera del Consumidor tratará de evitar, por ejemplo, que los consumidores reciban facturas con sobrecostes inesperados, o que desconozcan todos los términos de su hipoteca.

Según la ley de reforma financiera, la nueva agencia estará enmarcada en la Reserva Federal, aunque actuará de manera independiente.