El Consejo constitucional marroquí anunció hoy, de forma oficial y tras el computo de los votos en el extranjero, la aprobación del proyecto de nueva Constitución sometido a referéndum el pasado 1 de julio, informó la agencia oficial MAP.

"El pueblo marroquí aprobó el nuevo proyecto de ley fundamental con un 9.909.356 de votos a favor y 154.067 en contra", afirmó Mohamed Achergui, presidente del Consejo constitucional, quien no ofreció detalles sobre las cifras en el exterior.

El pasado 1 de julio, día de la celebración de la consulta popular, los marroquíes votaron con una abrumadora mayoría (98,5% de votos afirmativos) la nueva Constitución.

Sin embargo, los datos definitivos no se han conocido hasta hoy, ya que las autoridades debían recibir las actas de las embajadas marroquíes con los sufragios emitidos en el extranjero.

Marruecos habilitó 520 centros de votación en el exterior para que sus emigrantes también pudiesen, por primera vez, pronunciarse en la consulta constitucional.

Una de las novedades de la nueva Carta Magna es que otorga a la comunidad marroquí residente en el extranjero el derecho a voto y a presentarse a las elecciones.

La reforma constitucional de Mohamed VI, quien llegó al trono en 1999, pretende profundizar en la separación de poderes y en el carácter parlamentario del sistema político.

Un día después del referéndum, activistas marroquíes ya denunciaron supuestas irregularidades durante la consulta popular.

La Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), una de las más críticas en el reino alauí, asegura que durante la campaña del referéndum las autoridades actuaron de forma imparcial y usaron, entre otras medidas, la religión en la lucha política, ya que varios imanes instaron a los fieles a pronunciarse a favor de la nueva Carta Magna.

Además, la semana pasada se supo que el texto de la Constitución fue "corregido" un día antes de la votación, sin que los electores tuvieran tiempo de conocer la rectificación.

La agencia oficial MAP publicó un comunicado de la Secretaría General del Gobierno en el que aseguraba que el texto contenía "un error material" que fue "rectificado" en la jornada previa a la votación, pero sin explicar cuál era el error.