El canciller brasileño, Antonio Patriota, dijo hoy en Quito que Brasil "seguirá adelante" con el proyecto que pretende unir la localidad de Manaos, en la Amazonía brasileña, con Manta, en el pacífico ecuatoriano, y que servirá para agilizar el comercio dentro de la región, pero también de Suramérica con Asia.

Patriota indicó a Efe que este proyecto "puede ser muy estratégico" y "tiene una lógica de integración muy interesante".

El eje Manta-Manos será un corredor intermodal que funcionará vía fluvial, por carretera e incluso marítima y aérea en el caso de las mercancías que vayan hacia Asia.

Precisamente hoy, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, acudió a la provincia amazónica de Sucumbíos para inaugurar un tramo de la vía fluvial que tiene que unir ambos países.

La nación andina envió su primer flete hacia Brasil, que estaba compuesto de cemento, acero y muestras textiles, y partió desde el puerto de Itaya hacia el puerto fronterizo de Leticia Tabatinga, entre Brasil, Perú y Ecuador.

Para el viceministro ecuatoriano de Gestión de Transporte, David Mejía, el envío de este cargamento es "un símbolo" y una muestra de que Ecuador está preparado para "activar el comercio internacional", y que el río Napo, que cruza gran parte de la Amazonía ecuatoriana y peruana, "es navegable".

Patriota, a la salida de su visita a la sede permanente de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasaur), señaló que con la puesta en marcha de este proyecto se disminuirá el déficit comercial entre los dos países.

"Es sin duda aprovechar la agricultura ecuatoriana y vender a los mercados del norte del Brasil, que en algunos productos buscan suplidores en el sur del Brasil, a costos bastantes elevados, aquí (Ecuador) está comparativamente más cerca", manifestó el canciller.

Por su parte, Mejía destacó que se espera que el año que viene ya estén listas las infraestructuras y el reglamentos requeridos para poner en marcha la vía fluvial.

Por otro lado, continúan los trabajos para acondicionar las vías terrestres para unir el Napo con el puerto de Manta, a través del cual las exportaciones e importaciones brasileñas podrían llegar a Asia y se evitarían pasar por el Canal de Panamá.

El canciller después de visitar Unasur se dirigió al Palacio presidencial, donde se reunió con Correa a puerta cerrada.