La Asamblea General de la ONU aprobó hoy por aclamación el ingreso en el seno del organismo de Sudán del Sur, que se convierte así en su miembro número 193, menos de una semana después de proclamar su independencia.

"Bienvenido, Sudán del Sur. Bienvenido a la comunidad de naciones", dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, durante la sesión en la que la Asamblea General celebró la incorporación del país más joven del mundo, cuyos representantes ocupan ya un asiento en la cámara de representación de los Estados miembros.

En sus palabras de bienvenida, el máximo responsable del organismo recordó el largo conflicto que ha acabado por dividir a Sudán entre norte y sur, y tuvo palabras especiales hacia "todos aquellos que sufrieron la larga guerra civil, quienes perdieron a tantos seres queridos y quienes se vieron obligados a abandonar sus hogares".

"Ahora han logrado un importante hito, pero el camino continúa. La labor que queda por delante es grande, pero también lo es el potencial del país, con sus abundantes recursos naturales, sus tierras cultivables, las aguas del Nilo y también su población trabajadora", aseguró Ban.

El secretario general se comprometió a velar por que el organismo internacional ayude a Sudán del Sur a "dar forma a su futuro, mientras se ayuda a la región a consolidar sus avances".

"Aplaudimos juntos a los líderes de Sudán y Sudán del Sur. Han mostrado coraje y compromiso al organizar un referéndum en el que se expresó la voluntad democrática del pueblo", explicó Ban, quien también se refirió a los desafíos que el nuevo Estado tiene por delante junto a su vecino del norte.

Habló de "problemas fronterizos, de compartir recursos y de la migración", asuntos que deben solucionarse "tan pronto como sea posible" y "con el mismo pragmatismo y liderazgo que han mostrado hasta ahora".

En la ceremonia, el vicepresidente del Gobierno sursudanés, Riek Machar Teny, tomó asiento en el espacio en la Asamblea General asignado al nuevo país y participó después en la ceremonia en la que se izó la bandera de Sudán del Sur junto a las de los otros 192 Estados miembros de la ONU a las puertas de la sede central del organismo en Nueva York.

"Es un día lleno de emociones para nosotros: Hemos sido aceptados en la comunidad internacional y les presentamos a nuestra bandera", dijo Machar Teny, que explicó cómo la nueva bandera simboliza la apuesta del nuevo Estado por "la paz dentro de nuestro país, en la región y en todo el mundo".

"Nos sentimos honrados de formar parte de Naciones Unidas", afirmó el vicepresidente sursudanés, acompañado por el secretario general, quien calificó la ceremonia como "histórica" para la ONU, el presidente de la Asamblea General, Joseph Deiss, y un nutrido grupo de delegaciones diplomáticas.

El ingreso de Sudán del Sur se produce apenas cinco días después de que proclamara su independencia en una ceremonia en Yuba, la capital, y un día después de que el Consejo de Seguridad por unanimidad lo recomendara a la Asamblea General, paso indispensable para que el nuevo país se sumara a la lista de Estados miembros del organismo.

La República de Sudán del Sur quedó proclamada el pasado 9 de julio en una ceremonia a la que asistieron el secretario general de la ONU y numerosos jefes de Estado o de Gobierno de otros 80 países.

El norte y el sur de Sudán se enfrentaron durante 21 años en una guerra civil, iniciada en 1983, que causó más de dos millones de muertos y cinco millones de refugiados.

En 2005 ambas partes firmaron unos acuerdos de paz que garantizaban a los sursudaneses el derecho a la autodeterminación en un proceso que se completó en un referéndum celebrado en enero pasado y que tuvo el respaldo afirmativo del 98 % de la población.

La nueva nación africana está compuesta por diez pequeños estados y la ONU estará presente en ella a través de la recién creada misión de estabilización para Sudán del Sur (UNMISS), que estará dotada con 7.000 efectivos y con la que se espera contribuir a la paz y la seguridad en este nuevo país.