El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, expresó hoy al ministro de exteriores ruso, Sergei Lavrov, su "apoyo a los esfuerzos de Rusia para mediar una solución política en Libia", informó la Casa Blanca en un comunicado.

Obama confirmó en una reunión bilateral en la mansión presidencial esa postura, que ya había adelantado el martes en una conversación con el presidente ruso, Dmitri Medvedev.

"Estados Unidos está preparado para apoyar las negociaciones que lleven a una transición democrática en Libia siempre que (el líder libio, Muamar al) Gadafi abandone el poder", subrayó el presidente, según el comunicado.

Washington y Moscú han vivido tensiones respecto a cómo manejar la crisis libia, entre otras razones porque Moscú considera que la OTAN está violando las resoluciones 1.970 y 1.973 del Consejo de Seguridad de la ONU con los bombardeos del país norteafricano y con su respaldo a los insurgentes.

No obstante, Lavrov coincidió hoy con la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, en que "los días de Gadafi están contados", y subrayó que las dos naciones están unidas "en la convicción de que hay que comenzar un proceso político lo antes posible".

En su encuentro, Obama y Lavrov comentaron los dos nuevos acuerdos bilaterales firmados hoy entre ambos países, uno para facilitar las adopciones de niños y otro para liberalizar los visados de los empresarios, que podrán viajar entre Rusia y Estados Unidos ilimitadamente durante un periodo de 36 meses.

Además, "debatieron sobre el reto que supone la incapacidad de Irán de cumplir sus obligaciones respecto a su programa nuclear".

Clinton se comprometió hoy con Lavrov a enviar un grupo de expertos a Rusia para estudiar un plan con el que Moscú pretende que Teherán vuelva las negociaciones sobre su programa nuclear.

Esa propuesta se basa en un compromiso de la comunidad internacional para otorgar concesiones a Irán por cada requisito del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) que el régimen de Mahmud Ahmadineyad vaya cumpliendo, explicó hoy Lavrov.

Por último, Obama y el ministro ruso conversaron, entre otros temas, del "papel de la comunidad internacional para prevenir más violencia y buscar un cambio político en Siria y Yemen", y los próximos pasos en la paz en Oriente Medio.

Los enviados del Cuarteto para Oriente Medio (EE.UU., Rusia, la ONU y la Unión Europea) se reunieron el lunes en Washington en una cena de trabajo que se cerró sin la declaración conjunta que esperaban los palestinos y con el compromiso de redoblar sus esfuerzos para devolverles a las negociaciones de paz con los israelíes.