El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, subrayó hoy en la capital dominicana que en su país no hay garantías de inmunidad para nadie, incluido el exgobernante Manuel Zelaya, y que los acuerdos que permitieron el retorno de éste al país son políticos.

"En Honduras no tenemos inmunidad para nadie", dijo el mandatario en declaraciones a los periodistas antes de participar en el foro "Integración, seguridad ciudadana y desarrollo regional" en el que pronunciara una conferencia titulada "Derechos humanos y seguridad ciudadana".

Lobo viajó este miércoles a Santo Domingo para participar en ese foro organizado por el Parlamento Centroamericano y aprovechará para reunirse con su colega dominicano, Leonel Fernández, que tambien intervendrá en ese encuentro.

Al ser preguntado sobre una posible acción de la fiscalía contra Zelaya, que fue derrocado por un golpe de estado en junio de 2009 y regresó a su país en mayo pasado gracias a los acuerdos logrados con Lobo con la mediación de Colombia y Venezuela, dijo que no es posible "garantizar lo que suceda en el futuro a nadie".

Señaló que la inmunidad fue derogada en su país por lo que "nadie, ni el presidente, ni ningún congresista, ni ningún miembro de la Corte Suprema, ni ningún funcionario del gobierno tiene inmunidad".

Sobre su mandato, Lobo aseguró que "termina el 27 de enero de 2014" y que no piensa postularse a la reelección, por eso defendió una reforma que regule esta posibilidad para que sea "alterna y no para este periodo".

"Estamos en un proceso de cambios en Honduras. Para que esos cambios no se vean deslegitimados, tengo que estar fuera", dijo.

El mandatario resto importancia a una reciente encuesta que le sitúa como uno de los gobernantes centroamericanos peor calificados por la población.

"Vamos caminando. Me importa más la salida que la entrada".