La cuarta reunión del Grupo de Contacto sobre Libia, que tendrá lugar mañana en Estambul, se centrará en nuevas ayudas a los rebeldes libios y en cómo lograr un eventual abandono del poder del líder libio Muamar al Gadafi.

El encuentro será copresidido por Turquía y los Emiratos Árabes Unidos -anterior anfitrión- y en él participarán representantes de 40 países, además de la ONU, la Liga Árabe, la Unión Africana, la OTAN y el rebelde Consejo Nacional de Transición (CNT) en Libia.

Entre los asistentes está confirmada la presencia de la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton; el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, y también la ministra española de Exteriores, Trinidad Jiménez.

El gobierno de Ankara ha invitado a Rusia y a China -que no forman parte del grupo de contacto- a participar en la reunión de Estambul, aunque Moscú -contraria a la operación de la OTAN en Libia- ya ha adelantado que no asistirá.

Debido al estancamiento militar de los rebeldes libios (las posiciones apenas han cambiado desde hace 4 meses a pesar de la intervención de la OTAN), Francia ha comenzado a tantear al gobierno de Trípoli para alcanzar una salida diplomática, según reconoció esta semana el ministro francés de Exteriores, Alain Juppé.

Italia ya ha avisado de que en Estambul tratará el uso de los fondos de la familia Gadafi -congelados en numerosos país en cumplimiento de las resoluciones de la ONU- para ayudar a los rebeldes, en un momento de crisis económica en el que pocos países se pueden permitir el gasto de sus propios fondos para aventuras en el extranjero.

La intención italiana es centrarse en la "delicada fase de estabilización y transición" y que se declare una tregua, una iniciativa en la que cuenta con el apoyo de Turquía.

Ankara ha pedido a la OTAN que detenga los bombardeos en el mes sagrado musulmán de Ramadán (1-29 de agosto), de modo que durante esas fechas se puedan acelerar los trabajos de reconstrucción al menos en las zonas controladas por los rebeldes.

El Grupo de Contacto fue establecido el pasado 29 de mayo durante la Conferencia de Londres y hasta ahora ha mantenido reuniones en Qatar, Italia y Emiratos Árabes Unidos.