Los cancilleres Antonio Patriota, de Brasil, y Samuel Santos, de Nicaragua, firmaron hoy tres convenios de cooperación que prevén la transferencia de tecnología brasileña en bioenergía y en prácticas sustentables de explotación de carbón vegetal y de recursos madereros.

Los convenios, complementarios del Acuerdo Básico de Cooperación Técnica que ambos países firmaron en Managua en 2006, fueron suscritos en la reunión que tuvieron este jueves los dos ministros de Relaciones Exteriores en la sede de la Cancillería brasileña.

El primer acuerdo permitirá que Brasil asesore a Nicaragua en el desarrollo de proyectos que le permitan al país centroamericano aprovechar su biomasa para producir energía y combustibles vegetales.

Según la Cancillería, la tecnología brasileña le permitirá a Nicaragua diversificar su matriz energética e impulsar un desarrollo sustentable.

El convenio prevé el envío a Nicaragua de técnicos de la Universidad Federal de Viçosa y de la Red Nacional de Biomasa para Energía (Renabio).

El segundo acuerdo prevé soporte técnico brasileño en proyectos de carbonización vegetal más sustentables en Nicaragua.

Su objetivo es "mejorar los procesos de carbonización vegetal en Nicaragua" mediante "la introducción de nuevas metodologías y técnicas de producción" y la capacitación de técnicos de ese país.

La cooperación permitirá que Nicaragua produzca carbón vegetal a partir de árboles no maderables y que utilice este combustible con mayor eficiencia energética y menor emisión de contaminantes.

Su ejecución también será responsabilidad de técnicos de la Universidad Federal de Viçosa.

El último convenio permitirá que Brasil le ofrezca soporte técnico a Nicaragua en la mejoría de los procesos de reposición forestal mediante la adopción de técnicas sustentables de dendroenergía, es decir de un uso menos contaminante y más eficiente de combustibles como el carbón vegetal y la madera.

Su objetivo es "modernizar este sector en Nicaragua para garantizar la sostenibilidad ecológica y eficiencia energética".

La asesoría será ofrecida por técnicos de la Universidad Federal de Viçosa y de la Federación de las Asociaciones de Recuperación Forestal del Estado de Sao Paulo.

Ninguno de los convenios prevé la transferencia de recursos financieros pero sí la búsqueda de financiación en organismos públicos y privados, en organizaciones no gubernamentales y en organizaciones internacionales.

El encuentro de los dos cancilleres fue la principal actividad de Santos durante su segunda visita oficial a Brasil, que se extenderá hasta el viernes y también prevé encuentros con el asesor de la Presidencia brasileña para Asuntos Internacionales, Marco Aurelio García; el ministro de Minas y Energía, Edison Lobao y el presidente de Electrobras, José da Costa Carvalho Neto.

La visita permitirá que los dos países avancen en los proyectos de cooperación energética, "en particular en el desarrollo del potencial hidroeléctrico nicaragüense", según un comunicado de la Cancillería brasileña.

Brasil ofreció financiación para la construcción de la represa hidroeléctrica de Tumarín, ubicada en el litoral sur del Caribe en Nicaragua, que tendrá capacidad para generar 220 megavatios y cuyas obras fueron adjudicadas a un consorcio de capital brasileño.

El proyecto tiene un costo previsto de 806 millones de dólares, de los cuales 342 millones de dólares son negociados con el estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) de Brasil.

La hidroeléctrica también recibirá un crédito del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), en tanto que las empresas brasileñas Eletrobras y Queiroz Galvao, responsables por la obra, aportarán unos 206 millones de dólares.