El rechazo al nuevo plan para formar Gobierno en Bélgica ha vuelto a poner sobre la mesa la posibilidad de convocar elecciones anticipadas en el país, sumido en una profunda crisis política desde hace más de un año.

La negativa de los independentistas de la N-VA, ganadores de los pasados comicios de junio de 2010, a negociar sobre la base de la nueva propuesta de reforma del Estado ha generado un verdadero "caos" en la escena política belga, asegura el diario flamenco "De Morgen, que se cuestiona si llamar de nuevo a las urnas sería una solución.

"Preparen las urnas", titula el rotativo francófono "La Libre Belgique", según el cual todos los posibles escenarios conducen finalmente a convocar de nuevo elecciones anticipadas.

Sin embargo, los democristianos flamencos (CD&V) del primer ministro en funciones, Yves Leterme, recalcaron esta mañana su negativa a convocar nuevos comicios y reiteraron que la N-VA y los socialistas del PS, los dos partidos más votados en los últimos, deben encontrar una solución.

La incapacidad de la N-VA para negociar es otra de las ideas presentes en las páginas de la prensa francófona hoy, donde vuelve a surgir además la idea de intentar formar un Ejecutivo sin los soberanistas flamencos, a pesar de que los democristianos flamencos (CD&V) ya han adelantado que no apoyarán una coalición en la que no participen los ganadores de las elecciones.

El diario francófono "Le Soir" publica hoy un duro editorial contra la decisión del líder de la N-VA, Bart De Wever, y le acusa de "falta de valor" y de "mentir" tanto a francófonos como a sus electores en Flandes.

"Bélgica ya no tiene sentido. Bélgica ya no vale la pena. Bélgica ya no es un país que haya que curar, reconstruir y hacer evolucionar. Es un proyecto muerto", llega a decir la editorialista de "Le Soir" Beatrice Delvaux.

Cinco son los principales escenarios que podrían producirse tras el "no" de la N-VA, según la prensa del país: prolongar las negociaciones, que el rey Alberto II designe a un nuevo formador de Gobierno, convocar elecciones anticipadas, formar una coalición gubernamental sin los independentistas y, en última instancia y en el peor de los casos, la división de Bélgica.

Varias de las principales formaciones políticas de Bélgica (incluidos los flamencos Open VLD, SP.A y Groen) habían manifestado ya su apoyo con condiciones a la propuesta que introdujo a principios de semana el líder socialista francófono, Elio Di Rupo, para reformar el Estado y dar solución a la crisis, cuando este jueves la N-VA sorprendió con su rotunda negativa.

Di Rupo, que en un principio se mostró confiado en que Bélgica pudiese contar con un Gobierno este verano, no ha querido hacer declaraciones sobre la negativa de los independentistas antes de la reunión que mantendrá hoy con el rey Alberto II.