El gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, dio la bienvenida a la elección de la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, como nueva directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), de quien dijo será una "muy competente líder" del organismo.

Carstens, quien competía por el puesto junto a Lagarde, envió sus mejores "deseos y apoyo" a la nueva titular del FMI, a través de un comunicado emitido por el banco central mexicano.

"Espero que bajo la dirección de la señora Lagarde, el FMI realizará progresos significativos para fortalecer la gobernabilidad de la institución y así asegurar su legitimidad, su cohesión y, en último término, su efectividad", manifestó.

El titular del Banco de México también expresó su "profunda gratitud" por todo el apoyo a su candidatura en diferentes regiones del mundo, entre ellos al respaldo de última hora de países como Canadá y Australia.

Carstens buscó apoyo entre los países emergentes para romper la hegemonía europea basándose en su innegable experiencia, que fue insuficiente para derrotar a Lagarde, quien hoy sumó el respaldo explícito de Estados Unidos, Rusia y Brasil.

El reconocido economista de 52 años, que goza de gran prestigio tanto en su país como fuera de él, conoce bien el FMI, donde trabajó como director ejecutivo por México, España, Venezuela y Centroamérica en 1999.

En 2000 fue designado subsecretario de Hacienda y tres años más tarde subdirector gerente del FMI, lo que equivale al número tres de este organismo, donde permaneció hasta diciembre de 2006, cuando pasó a dirigir la cartera de Hacienda en el Gobierno de Felipe Calderón.

Sin embargo, dicha experiencia no fue suficiente para romper la hegemonía europea en la institución financiera.

Largarde, elegida hoy por el consejo ejecutivo del FMI para un mandato de cinco años que arrancará el 5 de julio, sustituye al también francés Dominique Strauss-Kahn, quien dimitió el mes pasado y permanece a la espera de un juicio tras ser acusado de intentar violar a una empleada de un hotel en Nueva York.

La francesa será la primera mujer en dirigir el organismo multilateral y asume las riendas en un momento difícil para las finanzas mundiales ante el deterioro de la situación en Grecia, que plantea interrogantes sobre el futuro del euro.