Los estados federados alemanes rechazan parte del plan de la canciller Angela Merkel para el abandono de la energía nuclear a más tardar en 2022, según anunciaron representantes de los "Länder", ante su reunión hoy con la jefa del Gobierno.

Los líderes de los "Länder" se oponen al propósito de la canciller de dejar uno o más reactores en estado de letargo, a modo de reserva por si hubiera problemas de suministro, así como a la desconexión en cascada de los restantes nueve aún en funcionamiento.

En lugar de reserva atómica, los estados federados pretenden que ese apartado quede garantizado con gas o el carbón y que se retome, asimismo, el calendario para el cierre escalonado de los reactores.

Los "Länder" se proponen imponer sus propias condiciones al plan para el apagón nuclear acordado por la coalición de Merkel, según el cual el último de los 17 reactores quedará desconectado en 2022.

La canciller se propone aprobar su nuevo proyecto de ley el mismo lunes, tras lo cual entrará en el trámite parlamentario con intención de cerrarlo antes de la pausa de verano.

Las filas de Merkel no tendrán problemas para superar la votación del Bundestag (cámara baja), donde son mayoritarias, pero necesitarán el consenso de los "Länder" para imponerse en el Bundesrat.

Los estados federados, especialmente los liderados por el Partido Socialdemócrata, quieren un retorno al cierre escalonado acordado en tiempos de Schröder y rechazan asimismo la fórmula de Merkel de dejar hasta tres reactores, los más modernos, en reserva para garantizar el suministro.

Desde las filas del SPD se pretende, asimismo, que quede anclado en la Constitución el adiós definitivo a esa fuente de energía, para evitar nuevos replanteamientos del calendario, sean de Merkel o de otro futuro gobierno.

Actualmente, un 20 % de la energía eléctrica del país procede de plantas atómicas.