Varios grupos del exilio cubano en Estados Unidos dijeron hoy que es posible que la actuación del cantautor Pablo Milanés no cause una "conmoción" en Miami, pero tampoco descartaron que haya protestas.

El interprete de "Para vivir" y "Yolanda", considerado por algunos miembros del exilio una figura de la revolución cubana, planea ofrecer un concierto entre agosto y septiembre próximos en Miami, considerada el bastión del exilio cubano en el sur del estado de Florida (EE.UU.).

"En realidad creo que el exilio ha madurado, ha aprendido mucho como para no crear una conmoción con esto (el concierto), fuera de algunas personas que quieran protestar, pero eso es un derecho en una democracia", dijo a Efe Omar López Montenegro, directivo de la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA).

Para el activista de derechos humanos de esa organización, Milanés posiblemente sea considerado como "otro artista cubano más residente en Cuba que actúa aquí".

Calificó de "bueno" que el trovador, que ha ganado dos premios Grammy, visite Miami para "que sepa quién es en realidad este exilio: uno de gente tolerante, en su inmensa mayoría, y que no le teme a ninguna idea así sea contraria".

López Montenegro resaltó, por otra parte, que el cantante, fundador junto con Silvio Rodríguez de la Nueva Trova cubana, también ha tenido "posturas extremadamente críticas con el régimen castrista".

Críticas que, según Ninoska Pérez del Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), no son expresadas en la isla caribeña.

"Pablo Milanés tiene que hablar con un solo lenguaje, de nada sirve decir algo crítico en el exterior y no en Cuba. La pregunta es si (en Miami) condenará lo que sucede en Cuba y si dirá que eventualmente se equivocó con los halagos a la revolución", declaró la directiva del CLC.

Si el cantante cubano guarda silencio en torno ese asunto, Pérez dijo que tal vez recibiría el mismo rechazo que otros "alabarderos de la dictadura castrista".

"Los que protesten están en su derecho de expresar su rechazo a alguien que a larga no ha sido más que eso, un alabardero de la dictadura", enfatizó a Efe.

Al ser preguntada si con las manifestaciones el exilio corre el riesgo de ser tildado de intolerante, respondió que "las calificaciones a este exilio son inmerecidas", así que no cree "que eso sea ningún problema".

"El exilio está lleno de víctimas de una dictadura de 52 años, consecuentemente todos aquellos que sean parte de ella van a recibir el mismo rechazo", aseveró.

Orlando Gutiérrez, secretario nacional del Directorio Democrático Cubano (DDC), manifestó su deseo de que los cubanos que viven en la isla caribeña tengan la misma libertad de Milanés para "cantar o protestar donde quieran".

"Si Pablo Milanés viene a Miami, viene a la capital de los cubanos libres. Creo que tiene la misma libertad de cantar acá como la tienen los cubanos de ir a su concierto, además él lleva ya un tiempo distanciándose del régimen castrista con sus críticas, a eso le damos la bienvenida", comentó.

Pero, si el artista cubano de 68 años "fuera hoy en día un propagador de la defensa del régimen, me sentiría obligado a manifestarme en contra de él", agregó.

"Como él en tiempo reciente se ha manifestado cada vez más crítico al régimen, yo ni pienso ir al concierto, ni manifestar en su contra", aseveró Gutiérrez.

El concierto de Milanés en Miami, el primero en esta ciudad, es parte de una gira por Estados Unidos incluye a Nueva York, Washington, Boston, San Francisco y San Juan de Puerto Rico, informó Hugo Cancio, presidente de Fuego Entertainment, empresa que organiza el evento.

La fecha y el lugar del concierto en Miami aún no están decididos.