El Gobierno mauritano compensará económicamente a los militares negro-mauritanos que sufrieron injusticias durante los regímenes anteriores, entre 1980 y 2004, anunció el ministro mauritano de Defensa, Ahmedu Uld Dey Uld Mohamed Radi.

Durante una rueda de prensa, el ministro afirmó que el monto total destinado a las víctimas alcanza los tres millones de euros, y las compensaciones individuales oscilarán entre los 5.000 euros y 1.500 euros, dependiendo de los casos.

El presidente mauritano, Mohamed Uld Abdel Aziz, ha multiplicado últimamente los gestos a favor de las familias de las víctimas negro-mauritanas.

El pasado 18 de mayo, el Gobierno anunció que trabajará en la identificación de los muertos en circunstancias ambiguas en distintos acontecimientos acaecidos desde la independencia del país en 1960.

Cuatro días después, la Iniciativa mauritana para el Resurgimiento del Abolicionismo (IRA) consideró que esta decisión es "un gesto de desesperación cuya finalidad es la impunidad a los presuntos delincuentes" y pidió "la detención inmediata de todos los autores de crímenes de genocidio y que éstos sean juzgados".

A pesar de que el Gobierno mauritano no precisó la identidad de los muertos, los observadores piensan que se trata de un gran número de militares negro-mauritanos ejecutados entre 1986 y 1990, durante el mandato del ex presidente Maauya Uld Taya (1984-2005).

Algunos negro-mauritanos fueron acusados de intento de golpe de Estado en 1987, mientras que otros fallecieron en 1989 en los enfrentamientos étnicos entre árabes-bereberes y negro-africanos.

Otras de las víctimas pertenecen a los fallecidos tras el frustrado golpe de Estado de 1981, contra el ex presidente Mohamed Juna Uld Haidala.