El presidente cubano, Raúl Castro, bromeó hoy con periodistas en La Habana sobre su cumpleaños número 80, que celebrará mañana, dejó entrever que se siente bien y admitió que el proceso de "actualización" económica que impulsa su Gobierno es "duro".

"¿Cómo me ven, las muchachas cómo me ven?. Cuántos viejos de 60 años hay por ahí que no están como yo", bromeó Castro después de que un grupo de periodistas lo felicitara anticipadamente por sus 80 años -que cumplirá mañana- en el aeropuerto de La Habana, donde hoy despidió al expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.

"Lo que es una lástima es que no me pueda retirar ya, cumpliendo lo que se acordó en el Congreso (del Partido Comunista, PCC). Bueno, yo no tengo dos períodos, voy por uno", apuntó el presidente, en referencia al límite de mandatos políticos aprobado en ese cónclave en abril pasado.

Según anunció él mismo en el VI Congreso del PCC, los mandatos de los cargos políticos y estatales "fundamentales" en Cuba tendrán un límite máximo de diez años consecutivos, como parte de la política oficial para rejuvenecer los puestos administrativos y partidistas del país.

Castro, que asumió formalmente la presidencia de Cuba en 2008, dijo que mañana celebrará su cumpleaños junto a sus nietos e hijas, desveló que ya tiene una bisnieta y agradeció a la prensa sus felicitaciones.

El mandatario también se refirió a la marcha de su plan de reformas económicas para "actualizar" el socialismo cubano, aprobado por el VI Congreso del PCC, y aseveró que es un proceso "duro".

"Son tantas las cosas que hay que arreglar, jurídicamente incluso", subrayó.

Según explicó, pidió a la ministra de Justicia de la isla concentrarse con un equipo de abogados en la revisión de todas las leyes y resoluciones que deben modificarse para implementar las reformas.

"Son miles y hay que ir arreglando todo eso para hacer las cosas ordenadamente, con institucionalidad", resaltó Castro y precisó que muchas de las leyes vigentes "realmente son absurdas" o tuvieron "un origen correcto" pero "el tiempo ha pasado".

El plan de reformas del Gobierno cubano busca superar la aguda crisis económica del país y entre sus principales medidas está la ampliación del trabajo privado, el recorte de las plantillas estatales, más autonomía a la gestión de las empresas estatales y la eliminación de subsidios sociales innecesarios, entre otros.