La Unión Cívica Radical (UCR), la segunda fuerza política de Argentina, y el Partido Socialista (PS) oficializaron hoy la ruptura del frente electoral en el que trabajaban hace meses con vistas a los comicios presidenciales de octubre próximo.

"Hemos dado por caída la fórmula Ricardo Alfonsín-Hermes Binner", destacó a periodistas el titular del radicalismo, Ángel Rozas, tras una reunión entre integrantes de ambos partidos.

Los obstáculos para conformar un frente electoral se profundizaron cuando la UCR selló hace unos días un acuerdo para apoyar al peronista disidente Francisco de Narváez en su candidatura a gobernador de la provincia de Buenos Aires, el distrito electoral más importante del país.

El titular del PS de la ciudad de Buenos Aires, Roy Cortina, ratificó el distanciamiento, aunque aclaró: "Se resolvió de común acuerdo y en buenos términos".

Rozas, por su parte, aclaró que la caída del frente no implica que no se puedan cerrar acuerdos en los distritos, aunque puntualizó que las listas conjuntas "sólo serán posibles en tanto no se afecten intereses de los candidatos nacionales".

El diálogo con el socialismo "está abierto" y la relación con sus dirigentes está "intacta", subrayó.

La UCR, el PS, Generación para un Encuentro Nacional (GEN) y la Coalición Cívica, la tercera fuerza parlamentaria del país, se aliaron en el Acuerdo Cívico y Social para afrontar las elecciones legislativas de 2009.

En agosto del año pasado, la Coalición Cívica se retiró del frente opositor tras un cruce de declaraciones entre sus principales dirigentes.

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, quien no ha anunciado aún si optará a la reelección en los comicios del 23 de octubre, es favorita con comodidad en las encuestas.