El exgobernante brasileño Luiz Inácio Lula da Silva concluyó hoy su visita a Cuba satisfecho de la marcha de los proyectos de colaboración de su país con la isla, donde se ha reunido con el presidente Raúl Castro y con su hermano Fidel.

El general Raúl Castro despidió este jueves en el aeropuerto internacional "José Martí" al expresidente brasileño quien confirmó, en declaraciones a periodistas, que ayer miércoles visitó a Fidel Castro al que, según dijo, encontró "muy hablador como siempre".

Lula se declaró feliz y entusiasmado por la marcha de los proyectos de colaboración entre su país y Cuba, entre ellos la ampliación del puerto de Mariel para convertirlo en el principal puerto comercial de la isla.

También espera que la presidenta Dilma Rousseff realice una visita a Cuba y que después Raúl Castro viaje a Brasil para que las relaciones entre ambos países "continúen cada vez mejor".

Tras La Habana, la próxima escala de Lula da Silva es Caracas, donde hoy mismo se reunirá con el presidente venezolano, Hugo Chávez, y mañana participará en un debate con empresarios brasileños y venezolanos.

Lula da Silva llegó a la mayor de las Antillas el pasado martes en la que ha sido su primera visita a Cuba desde que concluyó su mandato en la presidencia de Brasil (2003-2010). Como jefe del estado brasileño visitó la isla en cuatro ocasiones, la última de ellas en febrero del año pasado.

En esta ocasión, Lula comenzó su agenda recién llegado a La Habana con una reunión con Raúl Castro en la noche del martes en la que participaron el embajador de Brasil en La Habana, José Martins, y los ministros cubanos de Exteriores, Bruno Rodríguez, y de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca.

De acuerdo con medios oficiales cubanos, Castro y Lula tuvieron un "cordial intercambio" y conversaron sobre temas de la actualidad internacional.

Al día siguiente, el presidente cubano y el exgobernante brasileño visitaron las obras del puerto de Mariel, a 45 kilómetros al oeste de La Habana, una infraestructura que se está ampliando con inversión brasileña para convertirse en el principal puerto comercial de Cuba.

Las obras del Mariel se ejecutan mediante una asociación de empresas cubanas y brasileñas y, según fuentes oficiales, la inversión comprometida por el país suramericano podría llegar a más de 500 millones de dólares y la total a 800.

Las nuevas instalaciones portuarias podrían estar en condiciones de operación para el año 2014.

El expresidente de Brasil también aprovechó su estancia en La Habana para mantener el miércoles un encuentro con la comunidad brasileña en la isla.

Brasil y Cuba han estrechado las relaciones políticas y comerciales en los últimos años y el mayor país de América Latina tiene amplios programas de cooperación y financiación para obras de infraestructura en la isla.