El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, agradeció hoy a todos los países del continente por haber aprobado el regreso de su país a la Organización de Estados Americanos (OEA), incluso a Ecuador, que votó en contra.

"Gracias de nuevo a todos los países de América, estaremos ahí presentes para trabajar por una América unida y más fortalecida", subrayó Lobo en cadena de radio y televisión, tras el final de la Asamblea de la OEA en la que se aprobó el retorno de Honduras a ese organismo, del que fue suspendida tras el golpe de Estado de 2009.

"Yo agradezco la voluntad expresada hoy por todos los países en la Organización de Estados Americanos, incluso agradezco a Ecuador su posición franca y no haber respaldado, ni haber dado su voto por el regreso de Honduras", subrayó Lobo.

El gobernante siguió la Asamblea de la OEA por televisión, acompañado en la Casa Presidencial por su esposa, Rosa Elena de Lobo; sus ministros, diputados ante el Parlamento, cuerpo diplomático, religiosos, representantes de la sociedad civil y militares, entre otros invitados.

El regreso de Honduras a la OEA, que le suspendió el 4 de junio de 2009 tras el golpe de Estado del 28 de junio de ese mismo año al entonces presidente de Honduras, Manuel Zelaya, fue aprobado por 32 países del continente y la única oposición de Ecuador, que considera que no se han cumplido algunas condiciones para avalar esa decisión.

"No me resiento, seguiremos trabajando con los hermanos ecuatorianos para que nos entiendan y también tengamos lo que es de parte de ellos una buena relación con ese pueblo hermano", acotó Porfirio Lobo.

Añadió que los hondureños no están para definir si lo ocurrido el 28 de junio de 2009 fue un golpe de Estado o una sustitución constitucional, y que a él lo que le importa es mirar hacia adelante.

"A mí lo que me importa es que no miremos hacia atrás, que miremos hacia adelante, que nos perdonemos todos y que entendamos que el mayor beneficio que le podemos dar a este pueblo, que lo mejor que podemos hacer es que nos perdonemos, insisto, que nos perdonemos todos por el beneficio del pueblo hondureño", recalcó Lobo.

El presidente también se comprometió a seguir defendiendo y respetando los derechos humanos en su país, y reiteró que el compromiso político con su pueblo termina el 27 de enero de 2014, cuando concluye su mandato de cuatro años.

Además, señaló que su Gobierno no perseguirá políticamente a nadie y que lo mejor que se puede hacer tras los hechos del 28 de junio de 2009 es darle vuelta a la página.