Sarah Palin atrae multitudes en su gira en autobús, mientras que Michele Bachmann dice que los planes de Palin no la disuadirán de buscar la candidatura presidencial. Activistas republicanos de Iowa le ruegan al gobernador de Nueva Jersey que compita, y su colega en Texas sopesa postularse.

La lista de republicanos interesados en la presidencia del país está mucho más lejos de quedar definida de lo que parecía hace apenas una semana, y muestra pocas señales de concretarse pronto.

Con las campañas en un arranque lento en los estados donde se vota primero, media decena de candidatos potenciales están reflexionando si competirán. Hay tanto interés, al menos entre los periodistas, que dos helicópteros de noticias siguieron el martes la gira de Palin por la costa este hacia Filadelfia.

El aumento en el interés siguió a las decisiones de tres republicanos prominentes — Haley Barbour, Mike Huckabee y Mitch Daniels — de renunciar a lanzar una campaña, reduciendo la lista a menos interesados de los que algunos esperaban.

Entretanto, activistas del Partido Republicano no parecen estar listos todavía para comenzar a reducir sus selecciones. Parece no preocuparles que en 74 días se realizará un sondeo informal de opinión en Iowa y que el equipo que busca la reelección del presidente Barack Obama se está estableciendo en decenas de estados.

La intranquilidad sobre la presunta ventaja de Mitt Romney está impulsando a algunos activistas republicanos a continuar buscando rostros nuevos, como el gobernador de Texas Rick Perry, o su colega Chris Christie en Nueva Jersey, e incluso caras familiares, como Palin o Rudy Giuliani.

Otros afiliados al partido, sin embargo, dicen que lo que se habla es injusto para Romney y otros candidatos. Varios de ellos podrían resultar ser adversarios formidables para Obama, señalan estos republicanos.

"Miren las cifras actuales sobre la vivienda", dijo el asesor republicano Danny Díaz, refiriéndose a un índice crucial sobre el precio de las casas que llegó a su nivel más bajo en nueve años. Obama será vulnerable en materia de vivienda, empleo y en la economía en general, señaló Díaz, y la influencia política de quien sea el nominado republicano hará que las actuales disputas por la candidatura del partido parezcan ridículas en retrospectiva.

Hay un punto incuestionable: la contienda ha tenido un arranque mucho más lento que la versión del 2008.