El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, celebra mañana el segundo aniversario de su Gobierno entre críticas por su desempeño en áreas como la economía y la seguridad, que han hecho mella, según las encuestas, en su hasta ahora alta aprobación.

Este 1 de junio, los salvadoreños llegarán al segundo año del primer Gobierno de izquierda en la historia del país con la expectativa de que se cumplan las promesas de campaña, mientras Funes esgrime sus esfuerzos por reactivar el campo o entregar uniformes y útiles escolares a los niños de las escuelas públicas.

El gobernante concurrirá este miércoles a la Asamblea Legislativa para brindar a partir de las 10.00 hora local (16.00 GMT) un informe de su gestión, tal como lo establece la Carta Magna.

Diversas han sido las encuestas que han evaluado en los últimos días el desempeño gubernamental y, aunque los resultados y las metodologías han sido distintas, todas han coincidido en una caída en la aprobación de Funes, un agudo periodista que cimentado en su buena imagen se convirtió en el candidato de la antigua guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

"Las dos piedras de tropiezo para este Gobierno son en primer lugar la economía y en segundo lugar la inseguridad", declaró a Efe el vicerrector de Proyección Social de la Universidad Centroamericana (UCA, regida por jesuitas), Óscar Serrano.

Aludió a los resultados de la encuesta divulgada por el Instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP) de la UCA, que otorga al gobernante una calificación de 6,16 puntos en una escala de 0 a 10 y que supone una bajada frente a los 7,6 puntos que alcanzó en agosto de 2009, a los 6,78 de mayo de 2010 y los 6,69 puntos de noviembre.

"La economía es el área de la gestión gubernamental que obtiene las valoraciones más desfavorables", indicó el informe del IUDOP, al señalar que 62,4 % opinó que la situación económica ha "empeorado" con esta Administración, un 20,3 % que sigue igual y un 17,3 % que ha mejorado.

Serrano admitió, sin embargo, que aunque la economía y la inseguridad son problemas de vieja data, "no solo no se han visto superados, sino que se han visto deteriorados en estos dos años de Gobierno".

Por su parte, la directora del IUDOP, Jeanette Aguilar, apuntó como "habitual que al segundo año se erosione" la imagen presidencial, aunque no consideró común que mientras la gente se debate entre el alto costo de la vida y el embate de la criminalidad el actual jefe de Estado "haya obtenido una calificación arriba de 6 puntos".

Aguilar atribuyó este hecho a la imagen que precedía a Funes antes de llegar al poder, así como al desgaste de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) por sus 20 años de Gobiernos consecutivos y al actual contexto político, donde, a su juicio, no hay un referente que se contraponga a la imagen del mandatario.

"Tiene que ver con esa falta de liderazgo, con esa crisis de competitividad en el país, en la que emerge la figura del presidente y se posiciona", opinó.

En otra encuesta de la Universidad Francisco Gavidia, Funes obtuvo 5,8 puntos sobre un máximo de 10, con un 42,1 % que consideró la delincuencia como el principal problema que enfrenta el país y un 10,4 % que se decantó por la crisis económica.

El sondeo de LPG Datos, de La Prensa Gráfica, le da 6,2 puntos, en tanto que la aprobación bajó desde el 74 % en el primer trimestre de su mandato, al 70 % en su séptimo trimestre y un 56 % en la actualidad, con un 60,9 % que piensa que no están resolviendo los problemas económicos.

El columnista Rafael Castellanos destacó que Funes ha cumplido su promesa electoral de mantener la senda democrática, y "de no llevar al país por el temido rumbo del absolutismo, del Socialismo del siglo XXI que pregonaba el FMLN".

"Ha mantenido el camino democrático, el alineamiento con EE.UU. y el bloque democrático, en lugar de Venezuela, Cuba y sus aliados", añadió, al aludir a los temores frente a este Gobierno de izquierda, y describió como "un espaldarazo" la visita, en mayo pasado, del presidente estadounidense, Barack Obama, a quien Funes ha descrito como referente de su Gobierno, del que ahora le faltan tres años.