Los candidatos para alcalde que fueron apoyados por el primer ministro italiano Silvio Berlusconi perdieron las elecciones locales en su bastión político de Milán, así como en Nápoles, según las cifras finales difundidas el lunes, en resultados que podrían minar la estabilidad de su gobierno y su liderazgo.

Berlusconi había hecho una fuerte campaña antes de las elecciones locales para instar a los italianos para que acudieran a mostrar su apoyo en las urnas a su gobierno de coalición conservador.

Sin embargo, los resultados finales de la segunda vuelta electoral, celebrada el domingo y lunes, parecieron reafirmar las encuestas de opinión más recientes, que han mostrado que su popularidad cae mientras enfrenta un juicio en Milán por un escándalo de prostitución.

Los críticos han dicho que Berlusconi ha destinado la mayor parte de su energía a defenderse de los cargos de que pagó a cambio de tener relaciones sexuales con una adolescente marroquí menor de edad y de que luego utilizó su cargo para tratar de encubrir el delito.

En Milán, luego de que todas las casillas de votación reportaron sus conteos electorales, la candidata de Berlusconi, la alcaldesa Letizia Moratti, ganó un 45% de los votos, comparado con el resto para su opositor centroizquierdista, Giuliano Pisapia.

Milán, la capital financiera y de la moda de Italia y la base política de Berlusconi, ha sido dirigida por alcaldes conservadores desde hace casi dos décadas.

La ciudad también es una base de poder decisiva de un aliado clave del gobierno, la Liga del Norte. El mal resultado probablemente profundizará las divisiones entre Berlusconi y el líder de la Liga, Umberto Bossi.

En Nápoles, el candidato izquierdista Luigi de Magistris, un ex magistrado, ganó con un arrasador 65% de los votos, frente al 35% para el candidato de Berlusconi, Gianni Lettieri, según los resultados finales.

"Esta votación marca una clara derrota de la derecha, una derrota estratégica", dijo Stefano Folli, un importante analista político. "Da la sensación de que la temporada política de Berlusconi está llegando a su fin... Vamos a ver si será capaz de manejar su propia sucesión", añadió.

Berlusconi estaba el lunes en Rumania para conversaciones bilaterales. Sus aliados reconocieron la derrota, pero trataron de restarle importancia a las repercusiones políticas nacionales.