La incógnita de quien ganará en la ciudades de Milán y Nápoles en la segunda vuelta electoral de los comicios municipales que se celebran mañana y el lunes, se convierte en fundamental para la estabilidad del Gobierno del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi.

La batalla entre la candidata Letizia Moratti, del partido de Berlusconi, que en la primera vuelta obtuvo el 41,58 % de los sufragios, frente al 48,04 % conseguido por Giuliano Pisapia, procedente del partido Refundación Comunista y candidato ahora por el opositor Partido Demócrata (PD), es decisiva.

Berlusconi, que definió las municipales como un referéndum a su Gobierno en Milán y un plebiscito a su persona tras la derrota en la primera vuelta, advirtió que si la capital lombarda quedaba en manos del PD se convertiría en una "gitanópolis islámica" durante su comparecencia en medios públicos y privados.

"Si Milán se convirtiese en el Stalingrado de Italia creo que haría daño a todo el país y en especial a los milaneses", dijo el pasado lunes, para asegurar más tarde que el que vote a la izquierda "no tiene cerebro".

Ante la posibilidad de ver desaparecer su feudo, su centro mediático y financiero y en suma, la alcaldía de la capital económica del país tras 20 años bajo su control, Berlusconi llegó incluso a plantear el traslado de dos ministerios a Milán, entre otras cosas, para mantener contentos a su socio, la Liga Norte (LN).

Un socio que comienza a desconfiar de la alianza con el Partido del Pueblo de la Libertad (PDL), como dijo recientemente su líder, Umberto Bossi: "Antes el PDL ganaba votos con la Liga, ahora la Liga pierde votos con el PDL".

El candidato del PD por su parte llamó a la calma "frente a tanta vulgaridad, a la falsedad, al clima de odio y de intimidación fomentado por los extremistas del centroderecha desde que han sido derrotados en el primer turno".

Aseguró Pisapia que el día después de las elecciones, Berlusconi debería esconderse en un burka de los milaneses, en alusión a sus reiteradas afirmaciones de que "con la izquierda Milán se convertirá en islámica".

También su contrincante Letizia Moratti, que en la primera vuelta acusó a Pisapia de frecuentar a grupos terroristas de extrema izquierda durante los llamados "años del plomo", en la década de los ochenta, trató ahora de rebajar el tono, tras los malos resultados que cosechó por su actitud bronca en la primera.

La localidad de Arcore, próxima a Milán, donde se ubica la residencia de Berlusconi y celebraba sus fiestas del "Bunga Bunga", también va al desempate con ventaja del centro izquierda.

En otra de las ciudades emblemáticas de Italia, la meridional Nápoles, el candidato del centroderecha, Gianni Lettieri, obtuvo el 38,55 % de los votos, frente al 27,44 % del candidato del opositor partido Italia de los Valores (IDV), el magistrado Luigi de Magistris.

Berlusconi también la emprendió contra este último al que calificó de "agitador políticos y demagogo".

En la capital de la región de la Campania, donde también habrá segunda vuelta, el batacazo fue para el PD, que quedó con en el 19,21 %, después de 15 años al frente de la alcaldía, tras el desgaste sufrido por los numerosos escándalos de corrupción internos y su mala gestión de las crisis de las basuras que han azotado la ciudad.

Los votantes del PD, sin embargo, podrían apoyar a IDV en esta vuelta, tras la intervención anoche de Berlusconi en Nápoles en la que aseguró que si pierde en Nápoles y en Milán "el Gobierno no caerá".

De las 30 capitales en las que se votó, Bolonia, conocida como "La Roja", y Turín, la capital industrial y sede de la automovilística Fiat, quedan fuera de esta segunda vuelta al haber ganado las alcaldías con mayoría absoluta el centro izquierda en la primera vuelta, con Virginio Merola y Piero Fassino, respectivamente.

En estas elecciones, que comenzaron el domingo y el lunes pasado para renovar 1.315 ayuntamientos y 11 diputaciones provinciales, hará falta una segunda vuelta también en Trieste (noreste) y Cagliari (Cerdeña), donde se ha impuesto el centroizquierda con el 40,67 y el 45,06 % de los votos.

De las 11 diputaciones provinciales, seis de ellas van al desempate y de los 1.315 ayuntamientos, un total de 87 alcaldías, entre ellas trece capitales de provincia, se preparan para la segunda vuelta.

Carmen Postigo