La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, aterrizó hoy en Islamabad para reunirse con los principales líderes de Pakistán, con vistas a reconducir la relación bilateral tras la muerte de Osama Bin Laden.

Según informaron hoy distintos medios paquistaníes, Clinton está acompañada por el jefe del Estado Mayor estadounidense, Mike Mullen, quien llegó ayer a la capital paquistaní.

La de Clinton es la visita de mayor rango hasta ahora a Pakistán por parte de cargos estadounidenses desde la muerte a manos de las fuerzas especiales de Estados Unidos de Bin Laden, en una finca de la ciudad norteña paquistaní de Abbottabad.

La operación, el pasado 2 de mayo, generó fuertes tensiones bilaterales entre Estados Unidos y Pakistán, aunque en las últimas semanas ambos países parecen haber retomado el pulso de los contactos para poner fin a la controversia.

A Pakistán viajó la semana pasada el senador John Kerry, y más tarde se desplazaron al país otras dos delegaciones oficiales, una liderada por el enviado de EEUU a Afganistán y Pakistán, Mark Grossman, y otra por el "número dos" de la CIA, Mark Morrell.

Pakistán ha entregado a Estados Unidos los restos del helicóptero que se estrelló durante la operación contra Bin Laden y ha prometido actuar contra los terroristas presentes en su suelo, pese a las dudas al respecto de la comunidad internacional.

Estados Unidos ha afirmado públicamente que se reserva el derecho a poner en práctica nuevas acciones unilaterales contra los insurgentes en Pakistán, que se queja de que estas acciones supondrían una violación de la soberanía.

En represalia por la operación norteamericana contra Bin Laden en suelo paquistaní, el Gobierno de Islamabad ha pedido la retirada de 200 militares estadounidense que trabajaban como asesores en Pakistán.

Este jueves, Hillary Clinton calificó a Pakistán como un "buen socio", con el que existen desacuerdos sobre la lucha contra Al Qaeda y los talibanes afganos, y pidió al país una lucha más decidida contra el terrorismo, después de que en Washington se haya extendido la sospecha de que Bin Laden debía contar con algún tipo de apoyo local en su refugio paquistaní.