El Gobierno de Ecuador condenó hoy la sanción aplicada por Estados Unidos contra la petrolera estatal venezolana PDVSA debido a sus relaciones con Irán y señaló que ese tipo de acciones es contrario al derecho internacional.

"Ecuador expresa su condena a esta medida por las repercusiones negativas que esta decisión unilateral pudiera tener sobre el comercio, las inversiones y sobre el desarrollo económico y social de las naciones afectadas, de manera particular, de la hermana República Bolivariana de Venezuela", señaló la Cancillería en Quito.

El Departamento de Estado de EE.UU. anunció el martes sanciones contra siete empresas internacionales, entre ellas PDVSA, por apoyar el sector energético de Irán.

Ecuador consideró que esa decisión podría violar "principios fundamentales del Derecho Internacional recogidos en la Carta de Naciones Unidas y, particularmente, en el artículo I del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales".

Además, según Quito, esa "es una acción contraria al derecho soberano de los países de mantener relaciones comerciales con todos los países del mundo".

Ecuador y Venezuela son los únicos productores de crudo de América que forman parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), además de pertenecer ambos a la Alianza Bolivariana para las Américas (Alba).

Quito y Caracas también comparten el hecho de haber profundizado sus relaciones con el régimen de Teherán y otras naciones de Oriente Medio, y de haberse desmarcado de la órbita de Washington, aunque mantienen relaciones comerciales y de otros tipos.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, repudió la actitud estadounidense y anunció que evalúa una respuesta por las sanciones aplicadas a PDVSA y a otras empresas y personas que Washington considera que apoyan al sector energético de Irán.

Aunque EE.UU. precisó que las sanciones no significan una renuncia a los 1,2 millones de barriles de crudo que compra a diario a PDVSA, Venezuela remarcó que eso lo decidirá Caracas y no Washington.

"Eso (las exportaciones) es una decisión nuestra, esa no es una decisión de ellos y eso será producto de nuestras evaluaciones (...) ahí se equivocan", remarcó el ministro venezolano de Energía, Rafael Ramírez.

De su lado, la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, indicó que su país "quiere enviar un mensaje claro y contundente a las empresas de todo el mundo" y advertirles que aquellas que continúen "con su apoyo irresponsable" a Irán "sufrirán serias consecuencias".