El líder norcoreano, Kim Jong-il, llegó esta mañana a Pekín procedente de Nanqing en el sexto día de su visita a China y presumiblemente se reunirá con el presidente chino, Hu Jintao, informó la agencia surcoreana Yonhap.

El tren blindado del líder comunista llegó a la estación de Pekín a primera hora de la mañana y posteriormente la comitiva norcoreana se dirigió posiblemente a la residencia de huéspedes de Estado de Diaoyutai, en la capital china.

Como ha sucedido desde el viernes, cuando se informó que el tren especial de Kim cruzó la frontera entre China y Corea del Norte, el destino del convoy del líder norcoreano se ha mantenido en secreto y se ha conocido por la presencia de grandes despliegues de seguridad y coches oficiales.

Según fuentes diplomáticas surcoreanas, Kim se reunió el lunes en la ciudad de Yangzhou con el ex presidente chino Jiang Zemin después de visitar complejos industriales y de telecomunicaciones desarrollados por su principal aliado y segunda economía mundial.

El viaje de Kim podría tener como objetivo aprender del desarrollo chino, obtener ayuda para superar su delicada situación económica y recibir el respaldo de Pekín para que Kim Jong-un, hijo menor del líder norcoreano, se consolide como heredero del poder en el opaco régimen comunista.

Esta es la tercera visita de Kim Jong-il a China en el curso de un año y como es habitual no se espera que sea confirmada por los medios estatales chinos y norcoreanos hasta que finalice.

El pasado agosto, en su último viaje a territorio chino, Kim Jong-il se reunió en la ciudad de Changchun, provincia de Jilin, con Hu Jintao y se cree que en ese encuentro se habló de la asistencia china a su aliado norcoreano.

Las últimas visitas de Kim Jong-il a China han sido a invitación de Pekín, que además de mostrar ejemplos de su desarrollo industrial y tecnológico ha intentado interceder para mejorar las relaciones con Corea del Sur después del intercambio de fuego de artillería en una isla surcoreana fronteriza en noviembre del pasado año.