El Gobierno canadiense anunció hoy que impondrá "de forma inmediata" sanciones contra el régimen sirio "en respuesta a la violenta represión" de las manifestaciones antigubernamentales que se están produciendo en el país.

Entre las sanciones se incluye la prohibición de entrada en el país de individuos relacionados con el régimen de Bachar el Asad así como la congelación de activos de personas vinculadas con el aparato de seguridad de Damasco y las operaciones represivas.

Ottawa también ha prohibido la exportación de bienes y tecnología militar y la suspensión de los acuerdos de cooperación bilateral entre los dos países.

"Canadá está gravemente preocupada por el excesivo uso de la fuerza por parte del régimen sirio contra su propio pueblo, que ha provocado la muerte a centenares de civiles y el arresto de miles", dijo el primer ministro canadiense, Stephen Harper, a través de un comunicado.

"Las sanciones anunciadas hoy son un rechazo a la clara violación de las obligaciones internacionales de Siria en materia de derechos humanos y que amenazan la seguridad de todo el Oriente Medio", añadió Harper.