Los socialistas españoles, que sufrieron una dura derrota en los comicios locales, han abierto un intenso debate sobre la designación del sucesor de José Luis Rodríguez Zapatero en las próximas elecciones generales, para las que faltan poco más de diez meses.

Zapatero anunció en abril que no se presentará a un tercer mandato en esos comicios, previstos para marzo de 2012, aunque no desveló sus planes respecto a seguir o no como secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

El debate sobre la oportunidad de celebrar unas elecciones primarias (internas) en el PSOE para elegir al nuevo candidato socialista a jefe del Gobierno comenzó apenas horas después de conocerse la derrota en los comicios locales del domingo, en los que el Partido Popular (PP, centroderecha) arrasó.

Hoy, el líder del Partido Socialista en el País Vasco (PSE-EE) y presidente regional de esa comunidad autónoma, Patxi López, fue más allá al demandar la convocatoria de un congreso del PSOE para dar "respuesta" al retroceso electoral sufrido.

La convocatoria de un congreso del partido implicaría la elección de una nueva dirección socialista.

"La respuesta a lo sucedido este domingo no pueden ser solo unas primarias sin proyecto", dijo Patxi López, que cree necesario un congreso, ya que "primero hay que decidir qué queremos ofrecer y luego decir quién abandera el proyecto".

Hasta ahora, en el caso de unas elecciones primarias para elegir al sucesor de Zapatero como candidato electoral, se barajaban los nombres de Alfredo Pérez Rubalcaba, vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, y de Carme Chacón, ministra de Defensa.

Rubalcaba, de 59 años, es un veterano dirigente socialista que comenzó su larga trayectoria en los gobiernos de Felipe González. Chacón, de 40 años, es considerada uno de los jóvenes valores del partido.

El PSOE celebrará el próximo sábado una reunión de su Comité Federal, el órgano de dirección, para decidir los pasos a dar.

Su "numero dos", José Blanco, confirmó ayer lunes que se mantiene la idea de celebrar unas elecciones primarias pero, en las últimas horas, tras la abultada derrota del domingo, algunos dirigentes han abogado por no abrir una pugna interna que pueda implicar divisiones, y optar por un solo candidato de consenso.

El portavoz parlamentario del PSOE, José Antonio Alonso, consideró hoy "razonable" que haya miembros del partido que apuesten por un candidato de consenso para suceder a José Luis Rodríguez Zapatero.

No obstante, recordó que, si no lo hay, "la regla es muy clara: se vota en las primarias".

Pero, la petición de un congreso en el PSOE, que supondría el relevo de la actual dirección socialista, ha tomado por sorpresa a algunos de los miembros de su Ejecutiva (dirección), según reconocieron fuentes de este partido.

Para que se convoque un congreso debe dimitir la dirección actual, por lo que la demanda se interpreta como una exigencia directa de responsabilidades por los malos resultados electorales.

Dos históricos diputados del PSOE, Alfonso Guerra y José María Benegas, se declararon hoy contrarios a abrir un proceso de elecciones primarias al que concurran varios candidatos.

Para Guerra es preferible celebrar un congreso que elecciones primarias, mientras que Benegas dijo que tiene dudas sobre la idoneidad de iniciar ese congreso y ninguna sobre las primarias, que no ve, porque el enfrentamiento entre candidatos "no sería bueno para el partido".

El PSOE, con José Luis Rodríguez Zapatero como líder socialista y jefe del Ejecutivo, gobierna España desde 2004.

Zapatero, de 50 años, fue elegido secretario general en unas elecciones internas del partido en el año 2000, en las que derrotó a José Bono, actual presidente del Congreso de los Diputados (cámara baja) y uno de los pesos pesados del PSOE.