El jefe de la diplomacia británica, William Hague, ha dado instrucciones a sus embajadores en todo el mundo para que resistan los intentos del servicio exterior de la Unión Europea de "usurpar" sus funciones.

Hague ha enviado cables en ese sentido a todas las embajadas británicas en lo que equivale, según el diario "The Times", "a una declaración de guerra contra ese cuerpo", que dirige la británica Catherine Ashton.

En ese cable, el ministro de Exteriores les dice a sus embajadores, según el periódico, que no permitan que los representantes de la UE reivindiquen el derecho de hablar en nombre del Reino Unido.

El secretario de Estado británico para Europa, David Lidington, se quejó este lunes de que algunas delegaciones de la UE en determinadas partes del mundo tratar de establecer su "liderazgo".

"William (Hague) ha enviado instrucciones a nuestros puestos diplomáticos en todo el mundo para que se muestren vigilantes ante cualquier intento de arrebatarles competencias", explicó Lidington, citado por "The Times".

Según el Financial Times, Lidington calificó por otro lado de "algo ridículo" el incremento presupuestario del 5,8 % para el servicio diplomático de la UE solicitado por Ashton para el año próximo.

El servicio diplomático de la UE se creó hace año y medio con el objetivo de aumentar la influencia europea en un mundo en el que otras potencias como China o la India se muestran cada vez más confiadas.

El ministro británico para Europa instó a Catherine Ashton a definir mejor las prioridades del servicio exterior y evitar extralimitarse.

"Creemos que ese servicio debería tener un papel claramente definido, efectivo y limitado", afirmó.

Según diplomáticos citados por el FT, los países pequeños de la UE se sienten decepcionados con el servicio exterior porque esperaban poder aumentar gracias a él su influencia en los asuntos mundiales.

Por el contrario, los grandes países como Alemania, Francia o el Reino Unido ven en él un posible rival.