El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, atribuyó hoy a un "sabotaje" para afectar la imagen de su Gobierno el daño de parte de las tuberías que surten de agua a los 14 municipios que conforman el Gran San Salvador, que se quedaran sin el servicio por los próximos 10 días.

"Aquí hay un claro sabotaje" por parte de "criminales" que "buscan afectar a la Administración Nacional de Acueducto y Alcantarillados (ANDA), que lo que buscan es afectar al Gobierno", señaló Funes en declaraciones a periodistas.

Desconocidos quitaron el pasado jueves los refuerzos de las columnas que soportan las tuberías que surten de agua a la capital y 13 municipios, lo que hizo que parte de la estructura se derrumbara y dejara sin el servicio a la zona norte de San Salvador.

La avería afectó, además, los cimientos de otra tubería del río Lempa, que abastece el oriente y centro capitalino, detalló la prensa local.

A la tubería "la sabotearon, la destruyeron (...) estamos hablando de cerca de un millón de residentes que no tendrán agua en los próximos días como resultado de este sabotaje", sostuvo Funes en declaraciones a los periodistas.

Los responsables "son criminales que tienen que ir a la cárcel y por eso es que se puso la denuncia ante la Fiscalía", añadió el gobernante, quien el próximo 1 de junio cumple dos años en el poder.

El gerente de la ANDA, Marcos Fortín, interpuso este lunes una denuncia ante la Fiscalía General por el caso.

Los responsables del presunto sabotaje llegaron con "gente armada" al lugar, "llevaron equipo sofisticado de generación eléctrica" y sabían "exactamente qué piezas quitar para debilitar la estructura", puntualizó Fortín.

"A nosotros nos llama mucho la atención que, precisamente a diez días de que el presidente Funes vaya a celebrar sus dos años de mandato, se den cosas como esta", agregó.

Fortín indicó que aunque ya hay zonas donde se ha logrado restablecer el servicio con el uso de una tubería antigua, otros sectores del Gran Salvador no recibirán agua durante los próximos diez días.