Los líderes de Japón, China y Corea del Sur acordaron hoy reforzar la cooperación en materia de seguridad nuclear tras el accidente en la central japonesa de Fukushima, el más grave desde el de Chernóbil en 1986.

Durante la cumbre trilateral que se celebra hasta hoy en Tokio, el primer ministro nipón, Naoto Kan; su homólogo chino, Wen Jiabao, y el presidente surcoreano, Lee Myung-bak, apostaron por compartir más información sobre sus respectivos programas de energía nuclear, una energía que consideran fundamental para muchas economías.

Los tres mandatarios estuvieron ayer en Fukushima, donde la crisis sigue abierta, y otras zonas afectadas por el terremoto y el devastador tsunami del 11 de marzo, una visita que, según Naoto Kan, sirvió para demostrar al mundo que Japón es un lugar seguro.

Durante la cumbre se habló, además, de facilitar información más transparente sobre la seguridad de los productos que intercambian los tres países.

Tras el comienzo de la crisis nuclear en la central de Fukushima, China y Corea del Sur han bloqueado productos japonesas en sus aduanas argumentando que podían contener materiales radiactivos.

También se acordó impulsar aún más la cooperación de China y Corea del Sur para ayudar a la reconstrucción de Japón y mejorar la asistencia mutua entre los tres países en caso de catástrofe.

Kan, Wen y Lee también expresaron su preocupación por el desarrollo del programa atómico de Corea del Norte, y su deseo de retomar el diálogo a seis bandas para la desnuclearización del régimen de Kim Jong-il.

Sin embargo, se dijo que el ambiente no es aún el propicio para retomar las negociaciones, en las que también participan Rusia y Estados Unidos, y que Pyongyang aún debe mostrar su voluntad de diálogo con acciones concretas.