Corea del Sur aprobó hoy una ayuda humanitaria adicional en alimentos y medicinas para Corea del Norte a pesar de la persistente tensión entre ambos países, informa la agencia local Yonhap.

Cinco asociaciones ciudadanas obtuvieron permiso para enviar 830 millones de wones (533.000 euros) en pan, leche de soja, suministros médicos básicas y medios para combatir la malaria.

Con esto, la ayuda total a Corea del Norte este año asciende a 2,28 billones de wones (casi 1,5 millones de euros), según el Ministerio de Unificación.

Esta ayuda privada llega cuando aún no se ha disipado la tensión entre las dos Coreas tras el ataque de Pyongyang sobre una isla del Mar Amarillo el pasado noviembre, que causó la muerte de dos militares y dos civiles surcoreanos.

El Ministerio de Unificación dijo que revisará y aprobará otros paquetes de ayuda, siempre que certifique que ésta es necesaria y que se distribuirá de manera transparente.

Desde la gran hambruna de mediados de los años 90, Corea del Norte ha dependido mucho de la ayuda internacional, aunque ésta fue decayendo a raíz de los ensayos balísticos y la política nuclear del régimen comunista en los últimos años.

Desde que el conservador Lee Myung-bak accedió a la presidencia surcoreana en 2008, Seúl ha ofrecido escasa ayuda alimentaria a su vecino del norte.

La primera asistencia costeada por el Gobierno de Lee fue enviada el pasado año para paliar los efectos de las inundaciones en Corea del Norte durante el verano, pero el suministro se interrumpió el día después de que Pyongyang atacó la isla de Yeonpyeong con artillería.

Además de ese ataque, el supuesto hundimiento por parte de Pyongyang de la corbeta surcoreana Cheonan, que causó en marzo la muerte de 46 tripulantes, contribuyó a deteriorar las relaciones y provocó un parón en la ayuda humanitaria y los proyectos conjuntos.

Desde comienzos de 2011, Corea del Norte ha solicitado en varias ocasiones entablar diálogo para reducir la tensión con Corea del Sur y reactivar proyectos económicos conjuntos y la ayuda humanitaria, mientras Seúl reclama a Pyongyang concesiones en su programa nuclear.