El Gobierno chileno abrió hoy el proceso de licitación para la construcción de un puente colgante de 2.600 metros de longitud sobre el Canal de Chacao, que unirá la isla de Chiloé con el continente, en el sur del país, con una inversión de 740 millones de dólares.

La ministra de Obras Públicas, Loreto Silva, anunció que los ocho consorcios que aspiran a realizar este proyecto tienen un plazo hasta el próximo octubre para presentar sus propuestas técnicas y de diseño del puente, que será el más largo de América Latina en su tipo.

Entre los interesados hay consorcios chinos, surcoreanos y chilenos, en uno de los cuales figura la española Sacyr en alianza con Samsung.

La adjudicación se dará a conocer en el primer trimestre del año que viene, las obras deberían comenzar en 2015 y se espera que esté operativo en 2019.

La construcción del puente la propuso en 2005 el entonces presidente de Chile Ricardo Lagos, con una inversión de 650 millones de dólares, pero al año siguiente fue rechazada por el Gobierno de Michelle Bachelet debido a que los cálculos del coste se habían elevado a 970 millones de dólares.

Este martes, el presidente Sebastián Piñera, durante la cuenta de su gestión presidencial, anunció que la Contraloría del país, un organismo supervisor del Estado, había dado el visto bueno a la iniciativa.