Al menos nueve personas de grupos étnicos murieron hoy por disparos de la policía contra manifestantes que protestaban contra la celebración de elecciones municipales en la región de Assam, en el noreste indio, informaron fuentes oficiales.

Las nueve muertes se produjeron en diferentes áreas de la Región Autónoma de Rabha-Hasongdel, en el distrito meridional de Goalpara, manifestó a Efe el consejero de Interior de Assam, G.D. Tripathy.

La fuente detalló que la policía tuvo que "usar la fuerza" después de que miembros del cuerpo electoral fueran "atacados por la turba enfurecida", según la agencia local IANS.

Una fuente policial aportó otra versión al canal de televisión local "NDTV", al señalar que los policías dispararon a los manifestantes después de que un agente fuera apuñalado y un grupo de personas arremetiera contra otros policías y les robaran las armas.

La fuente, que no fue identificada, señaló al canal que el agente fue apuñalado cuando recordaba a las personas que se movilizaban la obligación de todo ciudadano de participar en las elecciones.

El subcomisario de la policía del distrito, B. Choudhary, aseguró a Efe que "la situación es muy tensa".

Las autoridades locales han impuesto el toque de queda en las zonas donde se han registrado los brotes de violencia.

De acuerdo con IANS, la tribu mayoritaria de la región autónoma, los rabhas, se oponen a la celebración hoy de elecciones al consejo municipal o "panchayat" porque desean que se convoquen antes elecciones legislativas en la totalidad del distrito.

Los incidentes violentos son comunes en Assam, la cual vivió graves choques de carácter étnico y religioso el pasado verano.

Unas cien personas murieron y medio millón resultaron desplazadas por enfrentamientos ocurridos en julio y agosto pasados, que enfrentaron a los bodos, mongoloides de religión hindú o cristiana, con inmigrantes musulmanes procedentes del vecino Bangladesh.

Además, en las regiones del noreste de la India, unidas al resto del país por apenas una lengua de tierra, hay un fuerte movimiento de grupos separatistas, algunos de ellos armados que recurren a ataques y atentados para hacer oír sus demandas.