Teherán negó hoy cualquier relación con el ataque con cohetes el pasado sábado a un campamento en Irak del grupo opositor iraní exiliado Muayahidin Jalk (MKO), considerado una organización terrorista por Irán, donde cinco personas murieron y otras 45 resultaron heridas.

El portavoz del Ministerio de Exteriores, Ramin Mehmanparast, recordó que el ataque se llevó a cabo fuera del país, en Irak, y recalcó: "Irán no tiene nada que ver con eso", pese a las acusaciones hechas por el MKO a los Guardianes de la Revolución iraníes de haber participado en el hecho.

Mehmaparast señaló que los miembros del MKO "tratan de mostrar una imagen de comunidad oprimida para intentar retrasar su expulsión del territorio de Irak", donde el actual Gobierno de Bagdad también los considera terroristas y ha acordado con la ONU su salida del país.

Los Muyahidin Jalq, una organización fundada en 1965 y que mezcla el integrismo islámico con la ideología marxista, están considerados como un grupo terrorista por Irán, donde participaron en la Revolución Islámica de 1979 y, posteriormente, se refugiaron en Irak, ante la persecución del régimen del ayatolá Ruhola Jomeini.

En Irak, fueron protegidos y armados por el régimen de Sadam Husein y, desde allí, realizaron ataques contra Irán.

En el resto del mundo, muchos países, como los de la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá, también catalogaron al MKO de grupo terrorista, aunque los han sacado recientemente de sus listas.

La líder de los Muyahidin Jalq, Maryam Rajavi, exiliada en París donde encabeza el Consejo Nacional de Resistencia Iraní (CNRI), acusó ayer al Gobierno iraquí y la Fuerza Qods, una unidad especial de los Guardianes de la Revolución iraníes, del ataque.