Cientos de policías de bajo rango se manifestaron hoy en varias provincias de Egipto para exigir mejoras laborales y reformas en el Ministerio del Interior, mientras crecen las denuncias por la represión policial de las últimas protestas.

Estas concentraciones tuvieron lugar frente a las sedes de la seguridad de ciudades como Alejandría (norte), Beni Suef (al sur de El Cairo), Ismailiya (en el canal de Suez) o Asuán (al sur de Egipto), según informó el diario oficial Al Ahram.

Entre las demandas de los agentes figuran, además de un aumento de sueldos, una remodelación del Ministerio del Interior y que se proporcionen armas a los policías de bajo rango para enfrentar los disturbios.

Interior ha limitado el número de armas a disposición de estos uniformados para proteger supuestamente su seguridad y evitar un mayor número de víctimas en los enfrentamientos con manifestantes, pero los policías denuncian sentirse en algunos casos indefensos.

Las protestas de hoy de los agentes coinciden con un comunicado del ministerio en el que desmiente haber prohibido a los policías manifestarse, como se difundió en las redes sociales.

Los choques entre policías y manifestantes han sido frecuentes durante la tortuosa transición egipcia, y se han recrudecido en las últimas semanas con la conmemoración del segundo aniversario de dicha revuelta.

Ayer mismo, estallaron nuevos enfrentamientos entre ambos bandos en los alrededores del Palacio Presidencial de El Cairo.

Decenas de personas resultaron heridas en estos disturbios, en los que la policía utilizó cañones de agua y gases lacrimógenos, mientras que otra veintena fueron detenidas.

La Fiscalía de Masr al Gedida, en El Cairo, ordenó hoy detener por otras 24 horas a 21 arrestados, que están acusados de participar en actos de violencia y vandalismo y de agredir a las fuerzas de seguridad.

Además, en las últimas dos semanas se han sucedido las acusaciones por la represión policial y las torturas a algunos detenidos.