El Instituto Internacional de Finanzas (IIF), la principal asociación de bancos a nivel mundial, mostró hoy su preocupación por la tendencia a una mayor fragmentación en las regulaciones y pidió al G20, cuya presidencia ocupa Rusia, que redoble su cooperación en ese frente.

El IIF pidió, asimismo, a los socios del G20 (que agrupa a países desarrollados y emergentes) que den más poder al Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés), creado en 2009 para coordinar el desarrollo e implementación de nuevas regulaciones que evitaran crisis como la desatada en 2008.

El IIF mencionó, en un comunicado previo a la reunión de ministros de Economía y Finanzas del G20 el viernes en Moscú, que un problema "serio" que les "preocupa profundamente" es "la tendencia actual hacia nuevas regulaciones financieras fragmentadas" que amenazan "décadas de cooperación transfronteriza".

El director gerente del IIF, Tim Adams, aseguró hoy desde Washington que "la cooperación fue de fundamental importancia para llevar la economía mundial al crecimiento en el pasado" y si no se preserva este "espíritu" se corre el riesgo de "inhibir la recuperación global que tan desesperadamente necesitan personas en todo el mundo".

EL IIF aseguró que existe una necesidad creciente de que el FSB tenga más poder para "resistir medidas reguladoras unilaterales o proteccionistas adaptadas por países individualmente".

La organización de banqueros, que engloba a más de 450 entidades financieras de todo el mundo, dijo que el G20 necesita tomar acciones decisivas para aumentar el crecimiento, reducir el desempleo y mejorar el marco regulador en todo el mundo.

Estas recomendaciones forman parte de una misiva sobre políticas enviada al G20 en la que también se recuerda al grupo que tiene "un papel crucial" a la hora de facilitar un mayor crédito de los bancos a la economía real".