Las autoridades de Los Ángeles (EE.UU.) informaron hoy que analizan al menos 600 pistas que recibieron sobre el paradero de Christopher Dorner, un expolicía buscado por la muerte de tres personas, tras anunciarse una recompensa de un millón de dólares por información que pueda llevar a su captura.

Centenares de investigadores trabajan ahora para comprobar la validez de esos indicios, explicó hoy en rueda de prensa el teniente Andy Neiman, del Departamento de Policía de Los Ángeles, quien recordó que la búsqueda en la zona montañosa de Big Bear (California), aunque con menos personal, "sigue siendo de máxima relevancia".

Neiman añadió que desconoce el gasto que hasta ahora ha supuesto el enorme dispositivo organizado por el sur de California y zonas de Nevada, pero admitió que se trata de "un coste sustancial para la ciudad y sus contribuyentes".

"Nuestro compromiso es encontrar a Dorner y hacer que esta ciudad vuelva a ser segura", afirmó Neiman.

Sin embargo, no hay novedades acerca del paradero de Dorner después de que el jueves se informara de que la Policía había dado con unas huellas en la nieve que podrían ser de él.

A Dorner se le busca en conexión con un doble homicidio ocurrido hace una semana y un tiroteo en el que se vieron involucrados tres policías y que causó la muerte de uno de ellos el pasado jueves.

Ese día se halló una furgoneta incendiada en la zona montañosa de Big Bear que se presume era propiedad de Dorner.

La búsqueda comenzó aquella madrugada, cuando Dorner se vio involucrado en un primer altercado en la localidad de Corona, donde el sospechoso abrió fuego contra dos agentes mientras estos esperaban en su vehículo a que el semáforo en rojo cambiara.

El tiroteo acabó con la muerte del policía Michael Crain, de 34 años. Su compañero de patrulla, que fue herido, permanece ingresado en un hospital aunque se espera que sobreviva.

Este mismo día, dos mujeres hispanas resultaron heridas de bala por agentes de la policía en la localidad de Torrance, que las confundieron creyendo que el vehículo en el que viajaban era propiedad de Dorner.

El sospechoso previamente había amenazado con "emplear armamento inusual" contra distintos policías en un manifiesto publicado en su página de Facebook. En ese escrito, Dorner amenazaba a más de dos docenas de personas.

Se cree que Dorner, despedido del cuerpo de Policía de Los Ángeles en 2009, asesinó también a la hija de Randy Quan, un agente involucrado en su despido por perjurio, y su pareja sentimental.

En el manifiesto, Dorner sostuvo que Quan y otros agentes no le representaron de forma justa en dicho proceso.

Más de 50 familias con personal del cuerpo de Policía permanecen bajo vigilancia especial.

"No vamos a tolerar este reino de terror", dijo el alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa el domingo. "Nuestra dedicación para atrapar a este asesino es firme", agregó.