Bolivia hizo efectivo hoy su retorno a la Convención Antidroga de la ONU de 1961 con una excepción sobre el masticado de la hoja de coca y ahora apunta a promover investigaciones para mostrar las propiedades benéficas de la planta con el objetivo de exportarla, informó una fuente oficial.

El vicecanciller boliviano, Juan Carlos Alurralde, afirmó que hoy "es un día histórico", si bien señaló que el festejo mayor fue en enero pasado, cuando se conoció la decisión de las Naciones Unidas de aceptar su retorno a la Convención con una excepción sobre el veto al mascado de la coca que solo se aplicará en su territorio.

"A partir de hoy hemos reingresado a la Convención de 1961 y somos parte de esta comunidad internacional que lucha contra el narcotráfico, pero que respeta nuestro 'acullico' (masticado de la coca), nuestros usos y costumbres, nuestros usos medicinales y culturales", dijo Alurralde en una entrevista con el canal estatal.

Añadió que el siguiente paso inmediato será "iniciar una investigación seria, científica" que muestre las propiedades benéficas de la hoja de coca y sus potenciales riesgos, para lo que las autoridades ya comenzaron a establecer contactos con institutos y universidades del exterior.

"Van a ser estas investigaciones las que van a dar paso a un segundo período de industrialización, de elaboración de medicinas, de elaboración de alimentos y una serie de temas que, a través de convenios bilaterales, se va a poder empezar a exportar", dijo.

Bolivia consiguió volver a la convención antidroga con una reserva sobre el masticado de la hoja de coca, luego de que solo 15 países de 183 cuestionaran la solicitud de readmisión.

El presidente Evo Morales encabezó en enero pasado un multitudinario acto para celebrar el respaldo de la comunidad internacional al consumo tradicional de la coca y lo interpretó como un triunfo contra el imperialismo.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) recordó entonces que el retorno del país a la Convención de 1961 con la excepción sobre el "acullico" no significa que la planta haya sido legalizada internacionalmente porque sigue en la lista de las "sustancias controladas" y, por lo tanto, su exportación sigue sancionada.

Alurralde insistió hoy en que ahora que se cuenta con el "marco legal", es posible promover las investigaciones sobre las propiedades de la planta para continuar después con su industrialización y exportación.

También resaltó que el retorno de Bolivia al acuerdo supone la apertura de varias "puertas que dependen de esta convención", como el Sistema Generalizado de Preferencias (SGP Plus) que concede unilateralmente Europa.

El representante de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (UNODC), César Guedes, dijo a Efe que Bolivia se ha vuelto a insertar en un mecanismo que "le protege y que le da espacios para ser sujeto de cooperación económica y técnica" y, a la vez, le convierte en un país con obligaciones en la lucha antidrogas.

"Bolivia ya es un miembro pleno y se integra como el miembro número 184 de esta convención. Bolivia le debe a los otros 183 miembros una acción coordinada de información y los 183 le deben también a Bolivia una mayor interacción para trabajar juntos", añadió.