Los agricultores griegos decidieron hoy ampliar su protesta contra lo que consideran una deficiente respuesta del Gobierno a sus reclamaciones económicas y acordaron bloquear todos los días carreteras y autopistas por espacio de una hora.

Tras una asamblea nacional celebrada en la ciudad de Lárisa (centro de Grecia), el colectivo de los agricultores decidió hoy bloquear con tractores las principales arterias del país, todos los días, entre las 14.00 y 15.00 horas (12.00 a 13.00 GMT).

Según informó la cadena de televisión privada Skai, citando a fuentes sindicales, los agricultores han pedido además una reunión de sus representantes con el primer ministro, Andonis Samarás.

Desde hace dos semanas, miles de agricultores de toda Grecia mantienen una protesta con sus tractores en distintos puntos neurálgicos de las autopistas y carreteras del país.

Con esta manifestación, los campesinos pretenden llamar la atención sobre los elevados precios de la energía, que les ha llevado a una situación de pérdidas; además reclaman los cobros pendientes de Hacienda y de los fabricantes de conservas, que les deben facturas de hasta seis meses.

El ministro de Agricultura, de Agricultura, Azanasios Tsaftaris, que no ha convencido a los agricultores, ha prometido un paquete de medidas inmediatas valorado en 37 millones de euros, que incluye avales para acceder a préstamos del Banco Agrícola o una tarifa especial para la electricidad.

Además se ha comprometido a que se aumentará el reembolso del impuesto sobre el gasóleo y a incrementar del 6 % al 11 % la parte que se les devuelve a los agricultores del impuesto sobre el valor añadido.

También están previstas mejoras para colectivos concretos, como los ganaderos, que recibirán 30 millones de euros para comprar forraje, mientas que las fábricas de conservas de melocotón obtendrán préstamos para pagar los retrasos de hasta seis meses que deben a los productores.

Si bien estas medidas responden a algunas de sus reclamaciones, los agricultores no se han dado por satisfechos y en los últimos días han recordado que tan solo de las devoluciones fiscales de Hacienda hay pendientes de pago 250 millones de euros.