Una iniciativa lanzada por internet para reclamar la destitución del presidente del Senado brasileño, Renan Calheiros, alcanzó un millón de firmas y necesita otras 300.000 para ser presentada al Congreso, informó hoy el promotor de la acción.

En caso de que la iniciativa lanzada por internet hace sólo ocho días llegue a sumar 1,3 millones de firmas, que suponen un 1 por ciento del electorado nacional, su autor la podría presentar bajo la figura de "acción popular" ante el Senado, que se vería obligado a discutirla.

Sin embargo, para ello el autor debería completar antes ciertos requisitos legales.

Entre otros puntos, la ley exige la identificación plena de los firmantes, con sus respectivos documentos de identidad y otros datos personales, así como la firma de cada uno de ellos, para lo cual se requiere de un tiempo y una estructura que, por ahora, se desconoce si está al alcance del promotor.

El autor de esta acción se identifica como Emiliano Magalhães, dice ser comerciante y asegura que decidió iniciar la recogida de firmas porque no se siente "representado" por el Parlamento.

Calheiros, elegido el pasado día 2 para presidir el Senado hasta el año 2014, está salpicado por diversos asuntos de corrupción y ya se vio obligado a renunciar a ese mismo cargo en 2007 por un asunto por el cual aún responde ante la justicia.

En aquella oportunidad, se vio forzado a dimitir acusado de haber usado facturas falsas para esconder que un empresario le pagaba el alquiler de un apartamento y la pensión de una hija que tuvo en una relación extramatrimonial y que mantenía oculta hasta entonces.

El procurador general de Brasil, Roberto Gurgel, dijo en enero pasado que había presentado una acusación formal contra el senador ante el Tribunal Supremo, lo cual no impidió su nueva elección como presidente del Senado.

Calheiros es un influyente caudillo del oficialista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que integra la coalición que respalda al Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff y además cuenta con las primeras minorías en las cámaras de Diputados y del Senado. EFE