El fabricante nipón de vehículos Nissan Motor obtuvo un beneficio neto de 232.388 millones de yenes (1.873 millones de euros) entre abril y diciembre de 2012, un 12,7 por ciento menos que en el mismo periodo del año anterior.

Su beneficio operativo en ese periodo fue de 349.187 millones de yenes (2.815 millones de euros), un 18,4 por ciento interanual menos, mientras que sus ingresos por venta fueron por 6,75 billones de yenes (54.418 millones de euros), un 0,8 por ciento más que en los mismos nueve meses de 2011.

En el trimestre octubre-diciembre, tercero del año fiscal nipón, el beneficio neto de Nissan fue de 54.100 millones de yenes (435 millones de euros), un 34,6 por ciento interanual inferior.

Su beneficio operativo en esos tres meses se vio recortado en un 47,4 por ciento interanual hasta 62.100 millones de yenes (500 millones de euros), mientras que sus ventas se redujeron en un 5,3 por ciento hasta 2,2 billones de yenes (17.726 millones de euros).

Nissan atribuyó en un comunicado la caída en ventas (comercializó 1,15 millones de vehículos entre octubre y diciembre, un 3,8 por ciento interanual menos) principalmente a las "difíciles condiciones de operación" en Europa y en EEUU por la situación económica.

El fabricante de Yokohama (centro) también destacó las dificultades en el mercado chino debido al sentimiento antijaponés a raíz de una disputa territorial entre Tokio y Pekín.

Pese a "los riesgos que afectan a la industria" del automóvil, tales "como un mayor debilitamiento del mercado europeo", Nissan mantuvo intactas sus previsiones para el ejercicio 2012, que en Japón concluye el 31 de marzo.

En el curso fiscal 2012 la empresa espera obtener un beneficio neto de 320.000 millones de yenes (2.577 millones de euros) y una ganancia operativa de 575.000 millones de yenes (4.631 millones de euros).