El gigante de la electrónica Sony redujo a 50.874 millones de yenes (unos 400 millones de euros) su pérdida neta entre abril y diciembre de 2012, casi tres veces menos que los 201.447 millones (1.590 millones de euros) negativos del mismo periodo de 2011.

Sony logró en ese periodo un beneficio operativo de 82.955 millones de yenes (millones de euros), lo que contrasta con la pérdida de 65.863 millones (519 millones de euros) de 2011, al tiempo que incrementó sus ventas en un 1,42 por ciento interanual hasta los 4,29 billones de yenes (33.907 millones de euros).

Además, la empresa, que intenta superar cuatro ejercicios consecutivos de pérdidas mediante un programa de reestructuración, mantuvo intacta su previsión de cerrar el año fiscal, que en Japón concluye el próximo 31 de marzo, con un beneficio neto de 20.000 millones de yenes (157 millones de euros).

En el trimestre octubre-diciembre la multinacional japonesa obtuvo una pérdida neta de 10.800 millones de yenes (85 millones de euros), prácticamente una quinceava parte de lo que se dejó en esos tres meses de 2011, cuando perdió 159.000 millones de yenes (1.254 millones de euros).

Logró además en esos tres meses un beneficio operativo de 46.400 millones de yenes (366 millones de euros), a diferencia de los 91.700 millones de yenes (723 millones de euros) de pérdida del año precedente.

Sus ingresos por venta entre octubre y diciembre fueron de 1,94 billones de yenes (15.370 millones de euros), un 6,9 por ciento interanual más, lo que apunta a una recuperación de la compañía.

Este avance responde, según indicó Sony en un comunicado, a un "significativo incremento" en los ingresos por venta de los sectores de productos móviles y de comunicaciones, de producciones cinematográficas y de servicios financieros.

Desde marzo de 2012 la empresa lleva a cabo un proceso para reorganizar sus operaciones bajo la batuta de su presidente, Kazuo Hirai, después de perder unos 3.600 millones de euros en el ejercicio anterior, el cuarto consecutivo en números rojos.